Valencia Basket ha tratado de reconstruirse tras un verano en el que han tenido que decir adiós a piezas como Jean Montero, Braxton Key o Brancou Badio. En su lugar han aterrizado jugadores de caché, como TJ Shorts, Armoni Brooks o el propio Niko Mirotic. A pesar de ello, la Supercopa Euroliga deja noticias que poco o nada le gustarán al aficionado valencianista.
El exjugador del Valencia Basket deja una exhibición en Euroliga
La Supercopa Euroliga ha dejado muchos nombres propios. Los encuentros de Timothee Luwawu-Cabarrot y Elie Okobo por un lado del cuadro o los de Evan Fournier y Braxton Key por el otro son dignos de reseñar. Sin embargo, en el caso del ex de Valencia Basket merece una mención especial solo para él. Su actuación no sirvió para ganar, pero sí para postular al olimpo de la competición.
Braxton Key dejó ante todo un Olympiacos en unas semifinales de la Supercopa Euroliga nada más y nada menos que 31 de valoración. 17 puntos, 4 rebotes y 5 robos en una exhibición física sin comparación. Todo ello, sin fallo, 4 de 4 en tiros de dos, 1 de 1 en tiros de tres y 6 de 6 en tiros libres. Los seguidores de Valencia Basket que vieran el choque acabarían echándole más de menos que al propio Jean Montero.
Braxton Key, un potencial MVP en manos de Saras Jasikevicius
Braxton Key ya demostró un gran crecimiento en Valencia Basket. Sin embargo, su línea de ascensión parece seguir in crescendo. Su tipología es muy concreta. Un tres fuerte, potente en los contactos para ser alero y muy ágil para ser ala-pívot. Un jugador que no escatima en esfuerzos, con buena selección de tiros y que tiene un equilibrio muy positivo entre técnica y capacidades atléticas.
El ex de Valencia Basket recuerda por perfil a Nigel Hayes-Davis. Ya se pudo ver en lo que convirtió Saras Jasikevicius al ahora jugador de Panathinaikos en su temporada en Fenerbahce. Braxton Key, con cualidades similares, podría tener una línea de mejora similar en manos del técnico lituano. Por el momento es un encuentro ciertamente aislado, pero que habla del techo de un jugador que viene mostrando una línea ascendente constante en el tiempo.