La dura eliminación en cuartos de final de la Euroliga contra Valencia Basket, tras dejar escapar una ventaja que parecía decisiva, ha provocado un fuerte impacto en el Panathinaikos. Lo que apuntaba a una presencia segura en la Final Four se transformó en un golpe inesperado que ha desatado dudas, tensión interna y sensación de fracaso.
Panathinaikos, cerca de destituir a Ataman en el banquillo
La situación en el Panathinaikos apunta a un desenlace prácticamente inevitable con Ergin Ataman. Tras la eliminación en cuartos de final de la Euroliga ante el Valencia Basket, después de dejar escapar una ventaja inicial de 0-2 —algo que solo había ocurrido una vez antes en la historia de la competición—, el desgaste entre el técnico y la directiva es total.
La clave puede estar en la reunión prevista con Dimitris Giannakopoulos, que tendrá lugar en una cena importante en la que ambas partes analizarán la situación y decidirán el futuro inmediato. Ataman ni siquiera ha dirigido los últimos entrenamientos, que han sido cancelados o han quedado en manos de asistentes, y sigue apartado del equipo, lo que refuerza la sensación de una ruptura prácticamente definitiva.
Los motivos del desgaste entre Ataman y Panathinaikos
La tensión en el Panathinaikos se explica, en gran parte, por la enorme expectativa que rodeaba al proyecto. El club confeccionó una de las plantillas más caras de toda Europa, con el claro objetivo de dominar la Euroliga y, como mínimo, estar presente en la Final Four, más aún cuando se disputaba en el OAKA. Este fracaso deportivo con Ataman al mando, unido a la presión de un propietario exigente como Giannakopoulos, ha provocado un clima de máxima crispación interna.
Además, la sensación de proyecto caduco viene dada por el desgaste evidente del grupo y del propio Ergin Ataman. Pese a contar con una plantilla repleta de talento y experiencia, el equipo ha mostrado irregularidad durante la temporada y ha terminado sin una identidad clara en los momentos decisivos, con jugadores muy señalados. A eso se suma la gestión del vestuario y las polémicas habituales del técnico, que parecen haber agotado su recorrido en el club.
El sustituto de Ataman en Panathinaikos
El posible relevo en el banquillo apunta a un nombre de máximo peso en Europa: Zeljko Obradovic. El legendario técnico serbio, con nueve Euroligas en su palmarés, es el gran sueño de Dimitris Giannakopoulos, que ya habría movido ficha para reunirse con él y ofrecerle el cargo. Libre tras su etapa en el Partizán de Belgrado y con un pasado glorioso en el Panathinaikos, donde marcó una era dorada, su regreso supondría un golpe de efecto inmediato y la reconstrucción de un proyecto ganador desde los cimientos.