El paso de Keye Van der Vuurst por Badalona ha llegado a su punto y final definitivo. La entidad verdinegra y el director de juego neerlandés de 24 años han alcanzado un acuerdo para la rescisión de su contrato, cerrando una etapa en la que el base no logró encontrar la continuidad ni el rol deseado dentro de la rotación del Joventut. Sin espacio en los planes de la dirección deportiva, el internacional tulipán ha firmado de inmediato con el Erokspor de la Basketbol Süper Ligi de Turquía, donde buscará relanzar su carrera tras un convulso periplo de cesiones en España.
La trayectoria de Van der Vuurst en la ACB: del destello en Palencia al freno en Badalona
Fichado como una apuesta de presente y futuro tras despuntar en la liga BNXT, la trayectoria de Van der Vuurst en el baloncesto español ha estado marcada por la irregularidad y la falta de asentamiento en un proyecto estable:
- Erupción en Zunder Palencia (2023-24): En su primer año en España demostró su capacidad como generador, promediando 10,6 puntos y 5,6 asistencias por encuentro, dejando actuaciones memorables como un choque de 12 asistencias ante el Río Breogán.
- Paso testimonial en Badalona (2024-25): Tras firmar por el Joventut, el base neerlandés apenas tuvo oportunidades en el Olímpic. Disputó solo 12 partidos oficiales en Liga Endesa (a razón de poco más de 7 minutos por choque y 2,5 puntos de media) antes de salir cedido.
- Rodaje alternativo en Lleida y Turquía: Tras no cuajar en la rotación verdinegra, salió cedido al Hiopos Lleida (donde firmó 9,2 puntos y 4,3 asistencias en 11 partidos) y posteriormente al Büyükçekmece turco, antes de certificar este verano su desvinculación definitiva del club badalonés.
Un relevo necesario en la dirección del Joventut Badalona
La salida del base internacional libera espacio salarial y ficha en la línea exterior del Joventut, permitiendo al cuerpo técnico reestructurar la posición de ‘uno’ con perfiles de mayor impacto físico y rendimiento inmediato. Para Van der Vuurst, la llegada al Erokspor supone la oportunidad de asumir galones de titular indiscutible en una competición de alto ritmo como la liga turca, dejando tras de sí el amargo sabor de no haber podido consolidar en el Olímpic las altas expectativas que levantó a su llegada a la ACB.