El Real Madrid afronta la final de la Copa del Rey contra Baskonia con lecciones claras tras su ajustada semifinal ante Valencia Basket. Aunque el equipo demostró su capacidad de reacción y el talento de sus individualidades, las desconexiones iniciales y la debilidad defensiva en los primeros minutos dejaron señales de alerta que Scariolo deberá corregir para enfrentarse a un rival como Baskonia.
La remontada que deja una desconexión inicial llamativa en el Real Madrid
Una de las asignaturas pendientes del Real Madrid para la final de la Copa será corregir la desconexión inicial que mostró ante Valencia Basket. En el primer cuarto, encajaron34 puntos, un récord histórico en la competición, dejando al equipo totalmente desbordado y a merced del rival. Esa falta de intensidad y coordinación obligó al conjunto madridista a depender de una remontada épica para mantenerse vivo en el partido, tirando de individualidades con Hezonja y Tavares a la cabeza.
Además, la debilidad defensiva en los instantes iniciales es otra preocupación que Scariolo deberá abordar. El conjunto blanco permitió tiros cómodos y transiciones rápidas de Valencia Basket, que comenzó el encuentro de semifinales como un vendaval. Para enfrentarse a un Baskonia que destaca por la unión y el esfuerzo grupal, y que basa su fuerza en la defensa colectiva, el Real Madrid necesitará reforzar su solidez defensiva para evitar repetir errores que puedan marcar la diferencia en un partido tan cerrado.
Las tres individualidades del Real Madrid clave en la Copa del Rey
A pesar de las dificultades iniciales, el Real Madrid sigue siendo un equipo capaz de decidir partidos gracias al talento de sus individualidades. Mario Hezonja firmó un partido memorable ante Valencia Basket, con varios triples consecutivos que mantuvieron a los blancos con vida y sellaron la remontada final. El alero croata sumó 25 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias, claves para darle la vuelta al marcador.
Una vez más, Tavares se erige como un pilar esencial del equipo. Su dominio en el rebote y la defensa bajo el aro permitió al Real Madrid recuperar posesiones clave y controlar el juego en momentos de máxima presión. Junto a Hezonja y con el liderazgo de Campazzo, estas individualidades letales otorgan al conjunto de Scariolo un arma poderosa frente a cualquier rival, incluida la solidez colectiva de un Baskonia que apuesta por el juego en equipo.
La enésima lección del Real Madrid y su filosofía
Si la filosofía de Baskonia ha quedado reflejada en esta Copa del Rey, la del Real Madrid también. El conjunto blanco ha demostrado una vez más su “gen ganador” en la semifinal ante Valencia Basket, remontando desventajas casi imposibles gracias a la fe y la concentración que Sergio Scariolo siempre exige: “Hemos tenido muchísima fe y al final lo hemos conseguido. Como dice el dicho español, hasta el rabo, todo es toro”.