Tras una temporada que comenzó con muchas dudas y críticas hacia el juego y la dinámica de Baskonia, el equipo de Galbiati ha dado la vuelta a la situación de manera contundente, imponiendo una filosofía clara y efectiva. El conjunto baskonista, que jugará la final de la Copa del Rey, sabe lo que debe hacer para luchar por el título, y jugadores clave como Kurucs ya destacan la importancia de la unión y el trabajo en equipo.
Kurucs destaca la unión de Baskonia para la final de la Copa del Rey
Baskonia ha sido la sorpresa en las semifinales y se ha clasificado para la final de la Copa del Rey tras imponerse al Barça Basket por 70-67. El equipo de Paolo Galbiati demostró solidez defensiva y capacidad para mantener la calma en los momentos clave, con acciones decisivas como el tapón final de Mamadi Diakite que aseguró la victoria. Este triunfo refleja lo que el técnico italiano ha convertido en esta plantilla: un grupo unido, con madurez y capacidad para superar situaciones difíciles.
Más allá de la táctica y el talento individual, Baskonia ha brillado por su trabajo en equipo. Rodions Kurucs resumió a la perfección la filosofía del vestuario: “No tenemos egos y jugamos juntos. Yo estoy bien, pero lo importante es que el equipo gane”. Galbiati ha logrado crear un grupo cohesionado, donde jugadores como Markus Howard o Eugene Omoruyi priorizan la cooperación sobre las estadísticas personales. Esa unión y compromiso colectivo ha sido clave para que el equipo alcance la final y aspire a levantar un título histórico.
Baskonia regresa a una final de Copa del Rey con una filosofía exitosa
Baskonia está viviendo una temporada claramente ascendente, culminando con su regreso a una final de Copa 17 años después. Tras un inicio irregular, con solo tres victorias en los primeros siete partidos, el equipo fue encontrando solidez en defensa y efectividad en ataque, encadenando triunfos importantes que le han permitido escalar posiciones en la ACB y alcanzar la final de la Copa del Rey.
Paolo Galbiati ha sido clave en este ascenso y se ha ganado el cariño de la afición, no solo por los resultados, sino por la filosofía de equipo que ha impuesto: “Podía soñarlo, pero no pensaba estar aquí. El inicio de temporada fue dramático, pero el equipo siempre ha competido”. Su enfoque del baloncesto ha calado en el vestuario, y los jugadores han abrazado este espíritu colectivo, algo que ha sido decisivo en los momentos clave. Ese juego coral y fortaleza grupal es una de las llaves para vencer al Real Madrid en la final.
La gran clave para Baskonia si quiere ganar al Real Madrid
La clave para Baskonia en la final frente al Real Madrid estará, sin duda, en mantener ese espíritu de grupo que ha definido la temporada. Frente a un equipo lleno de individualidades letales y jugadores capaces de decidir partidos por sí solos, como ya se vio ante el Valencia Basket en semifinales, el conjunto baskonista deberá apoyarse en la solidaridad, la defensa colectiva y la conexión entre sus jugadores. Si el equipo sigue priorizando el “nosotros” sobre el “yo”, tal como ha destacado Kurucs, tendrá opciones de neutralizar el talento individual de los de Scariolo y competir de tú a tú en la lucha por el título.