Hay historias en el baloncesto que se escriben con paciencia y trabajo constante. Y este jugador de Basquet Girona parece estar protagonizando una de ellas. Tras un par de temporadas de crecimiento y adaptación, este exterior catalán ha encontrado su lugar en Bàsquet Girona bajo la dirección de Moncho Fernández, y empieza a mirar con ambición la puerta de la Selección Española.

De nuevo a líder: La consolidación de Pep Busquets en Girona

Busquets llegó a Girona en enero de 2025 procedente de Joventut Badalona, con la etiqueta de joven talento ACB, versátil, con buena lectura táctica y sobretodo jugador nacional. Llegó en un momento crítico para los catalanes, de la mano de Moncho Fernández. La idea era intentar salvar la categoria. La situación hizo que su primer tramo de temporada fuera de adaptación: minutos limitados y roles cambiantes que no siempre le permitían mostrar todo su potencial.

Sin embargo, su papel fue vital en la salvación de Bàsquet Girona. Ahora, en la 2025‑26, promedia 15,0 puntos, 3,6 rebotes, 1,2 asistencias y juega 27 minutos por partido, con un tiro de campo del 45,1 %. Su tiro exterior (22,7 %) y libres (64,9 %) aún tienen margen de mejora, pero su impacto ya es tangible. Pep Busquets ha explotado. Con más tiempo ya bajo las ideas de Moncho Fernández, Busquets ha encontrado un rol claro. No solo anota, también abre espacios, genera juego, aporta en la defensa y es muy vertical en transición. Su renovación hasta 2028 refleja la confianza del club: Girona le ve como un pilar del proyecto y un jugador clave para la continuidad del equipo.

La selección española: un reto a la vista

Chus Mateo está al frente de la nueva selección española. Y las primera ventanas están al caer. Busquets ha tumbado la puerta para convertirla en un túnel, y así entrar en la órbita del equipo nacional. Sus armas: experiencia en la ACB, rol consolidado y capacidad para asumir responsabilidad en momentos importantes y calientes.

La competencia es dura, pero su progresión en Girona le da argumentos sólidos para ser considerado. Pep Busquets está en la antesala de dar un salto definitivo. Ha pasado de adaptarse a un nuevo club a ser una pieza central en Girona. Si mejora detalles clave y mantiene la regularidad, su oportunidad en la selección española puede dejar de ser un sueño: el exterior catalán tiene todo a su favor para demostrar que ha llegado su hora.