Las ventanas FIBA siempre son momentos en los que muchos jugadores cambian su rol con sus selecciones nacionales. Piezas que igual no están teniendo un excesivo protagonismo, pasan a ser líderes de los combinados de sus paises. Obviamente, no en todos los casos el cambio es notoria. En el Real Madrid Baloncesto, hay todo tipo de circunstancias. En este impasse, Mario Hezonja, David Kramer, Izan Almansa… han vestido otras camisetas.

Las piezas del Real Madrid Baloncesto que le quitan argumentos a Sergio Scariolo

Los últimos días en el Real Madrid Baloncesto no estaban siendo especialmente positivas tras la debacle de la Copa ACB. Algunas decisiones, como por ejemplo la no convocatoria de Chuma Okeke en el torneo copero, ya estaban en el candelero. Ahora, las ventanas FIBA, lejos de ser un momento impasse para dejar pasar la polémica han avivado aún más la llama. David Kramer, en el ojo del huracán.

La situación de ostracismo de David Kramer viene dando de qué hablar desde hace tiempo. Sin embargo, cada vez que se enfunda la camiseta de la selección alemana, la polémica en el Real Madrid Baloncesto se reactiva. El jugador firmó en las ventanas FIBA contra la Croacia de Mario Hezonja, nada más y nada menos que 22 puntos y 8 rebotes en 22 minutos de juego. Las miradas han vuelto a estar sobre Sergio Scariolo.

¿Qué podría haber aportado David Kramer?

A nadie se le escapa que uno de los grandes debes del Real Madrid Baloncesto en general y en la Copa ACB en particular ha sido la defensa. El propio Sergio Scariolo ha reconocido esta circunstancia. En este sentido, David Kramer es un perfil que además de ser un gran tirador, cuenta con un físico mucho más potente que el de un escolta al uso, es un especialista defensivo élite.

Baskonia supo sacarle las costuras al Real Madrid Baloncesto con un juego alegre y vertical. En buena medida, parte de la proeza tuvo que ver con la dificultad para frenar a un Trent Forrest y un Luwawu-Cabarrot excelso. Abalde se vio muy solo para sostener esa marca individual, siendo además un jugador de menor talla que el francés. El perfil físico del alemán que viene de brilla en las ventanas FIBA bien hubiera cambiado esta circunstancia. Muy probablemente David Kramer podría haber aportado en esa labor.