Hay un jugador en el Bàsquet Girona que no hace ruido, pero que poco a poco se está convirtiendo en un referente dentro de la pintura. Alguien que, con su tamaño y polivalencia, está aportando más de lo que muchos podrían imaginar y cuya influencia se nota en cada partido que juega. Con la pareja Otis Livingston – Pep Busquets a pleno rendimiento, su trabajo sucio esta dando un equilibrio vital a Bàsquet Girona.
Juan Fernández: una mejora palpable en la temporada 2025‑26
Juan Fernández ha disputado los 7 partidos en la presente temporada, promediando 20 minutos por encuentro y aportando 8,6 puntos y 4,6 rebotes por partido. Su eficacia cerca del aro es notable, con un 81,5 % en tiros de 2 puntos, y aunque no ha anotado triples, su capacidad para mantener la pintura sólida y aportar en los tiros libres con un 72,7 % de acierto lo está convirtiendo en el recurso más fiable en el juego interior para Moncho Fernández.
Además, suma 1,1 asistencias, 0,9 robos y 0,6 tapones por partido, contribuyendo a que el equipo mantenga el equilibrio en ambos extremos de la pista. Su valoración media de 12,3 refleja que cada vez que está en pista deja un impacto significativo, y su rol flexible entre ala-pívot y pívot le da al Girona más opciones tácticas en cada partido. Con antecedentes de comportamiento en las pasadas temporadas, cabe destacar su capacidad para decidir de forma correcta en todo momento en lo que va de temporada.
Una polivalencia que le ha valido la consolidación del esquema de Moncho Fernández
En el último partido frente al Coviran Granada, Juan Fernández anotó 15 puntos, siendo determinante en la remontada del Girona que culminó con un triunfo por 82‑76. Su presencia en el tercer cuarto ayudó a cambiar el ritmo del equipo en un parcial decisivo de 17‑0 de salida de vestuarios que dejo sin respuesta a los granadinos y que, a la postre, marcó la diferencia.
Además, está sorprendiendo su capacidad para jugar de ala‑pívot. Al inicio de temporada todos lo imaginábamos como interior puro. Pero esta ayudando a dibujar quintetos más físicos a Moncho Fernández, compartiendo espacios en pista con otros interiores. Esto le permite también abrir espacios en la pintura rival y complementar el juego exterior del equipo, facilitando transiciones rápidas y opciones ofensivas más limpias. La combinación de consistencia, eficiencia y polivalencia lo convierte en un pilar dentro del estilo que propone Moncho Fernández y en un jugador cuyo rendimiento puede ser clave para la continuidad del éxito del Girona esta temporada.