El Real Madrid Baloncesto tuvo que competir toda una Final Four de la Euroliga sin sus habituales interiores. A pesar del buen papel hecho, la dirección deportiva se ha movido para incorporar piezas en la pintura. El primero en aterrizar en la capital fue Omer Yurtseven. Ahora Mady Sissoko desembarca para la aventura de los playoffs ACB.

¿Cómo juega el nuevo center del Real Madrid Baloncesto?

El nuevo jugador del Real Madrid Baloncesto es de corte especialista. Mady Sissoko no domina muchas áreas del juego, pero sí es verdaderamente determinante en las que sí que se siente cómodo. El jugador es el típico perfil de pívot ‘bajo’, 2.06, y corpulento. Su juego es físico y se vale de él para acumular acciones positivas. Si hubiera que hablar de dos cualidades de su juego serían el pick and roll y el rebote.

Mady Sissoko llega al Real Madrid Baloncesto para todos unos playoffs ACB. Si bien otro tipo de perfil podría sufrir dada la ausencia de periodo de adaptación, el center hasta ahora de Trieste tiene un juego tan característico, que podría necesitar poco de lo táctico para aportar. Para reconocer espacios en pick and roll, barrer la línea de fondo y buscar segundas oportunidades, el entramado táctico no es tan relevante. Por ello, podría ser un ‘temporero’ de lujo.

El encaje de Mady Sissoko

El nuevo pívot al servicio de Sergio Scariolo vendría a ocupar el rol de Garuba. Aunque comparten atributos, como la energía, la complexión y la agresividad son jugadores diferentes. El de Azuqueca es un perfil más completo, con más mano en el tiro corto y largo, capaz de conducir en bote transiciones y un mejor pasador. Mady Sissoko viene a aportarle al Real Madrid Baloncesto presencia en la pintura sin balón.

El ex de Trieste no tiene pies para jugar al poste bajo, pero sí para atacar pases y generarse buenos espacios de finalización. Mady Sissoko siempre tiene los pies activos para recepcionar la pelota en ventaja. El nuevo fichaje del Real Madrid Baloncesto siempre tiene el mate entre ceja y ceja y se vale de esta intuición para jugar sin balón para ‘martillearlo’ cada vez que puede. En una plantilla, con tantos jugadores que requieren balón, puede ser un complemento realmente bueno para Sergio Scariolo en estos playoffs ACB.