El paso por la preparación veraniega ha terminado de dibujar los trazos del mapa táctico de Pedro Martínez. Más allá del volumen global de puntos y la velocidad de circulación, el elemento verdaderamente diferenciador del Real Madrid reside en la profundidad y agresividad de su segunda unidad. A lo largo de la pretemporada, el rendimiento del banquillo ha ido en clara progresión: desde los desajustes iniciales en Pontevedra en el tropiezo ante el Río Breogán (110-102), pasando por la exhibición anotadora frente al Baskonia en León (121-80) hasta culminar con la victoria en el Torneo Costa del Sol tras imponerse 74-113 al Unicaja de Málaga.
Mapeo estadístico del Real Madrid: el impacto de los suplentes en la pretemporada
El rendimiento de la segunda unidad en los distintos compromisos amistosos refleja una constante: la entrada de las rotaciones no frena la anotación, sino que castiga el desgaste del rival.
| Encuentro | Puntos titulares | Puntos banquillo | Principal referente de la banca |
| vs. Río Breogán (102 pts) | 58 pts | 44 pts | Andrés Feliz (14 pts) |
| vs. Saski Baskonia (121 pts) | 52 pts | 69 pts | Facundo Campazzo / Theo Maledon (18 pts) |
| vs. Unicaja (113 pts) | 46 pts | 67 pts | Theo Maledon (19 pts) |
Tres claves tácticas del engranaje de refresco diseñado por Pedro Martínez
La aportación de los hombres que salen de refesco responde a un diseño de juego estudiado para maximizar el ritmo de partido:
- Dirección compartida y presión exterior: La alternancia en la base entre Theo Maledon y Andrés Feliz permite mantener un nivel de acoso defensivo sobre el manejador rival a campo abierto sin cargar de faltas ni de minutos a la primera unidad.
- Versatilidad en el puesto de ‘cuatro’: La presencia en la rotación de perfiles polivalentes como Gabriel Deck y Chima Okeke garantiza físico en el rebote defensivo y capacidad para correr la transición tras recuperación.
- Amenaza vertical en la pintura: La rotación interior con la caída hacia el aro de Olivier Sarr genera fijaciones defensivas que liberan esquinas para los tiradores de la segunda unidad.
La prueba de fuego: un calendario comprimido
Mantener una producción media cercana a los 50 o 60 puntos desde el banquillo resulta indispensable para encarar el nivel de exigencia de la Liga Endesa y la Euroliga. Si la segunda unidad logra consolidar esta regularidad anotadora cuando arranquen las dobles jornadas europeas, Pedro Martínez dispondrá del colchón táctico necesario para dosificar a sus piezas clave y llegar con frescura a los finales apretados.