En Lleida hay un debate creciente que ocupa a Gerard Encuentra, pero también a la afición: ¿qué debe hacer Hiopos Lleida para ganar los partidos igualados y recuperar la buena dinámica en Liga Endesa? Tras un arranque competitivo y una plantilla que ha mostrado potencial colectivo, el rendimiento reciente de dos de sus jugadores más importantes ha generado dudas sobre su impacto en los momentos clave de los últimos partidos.

Caleb Agada ¿flor de un día?: El líder ofensivo que ha topado con la realidad de la ACB

Caleb Agada aterrizó en Lleida este verano con la misión de complementar a un conjunto con el bloque duro ya definido. Junto a él, jugadores como Corey Walden, Millán Jiménez y Melvin Ejim conforman un grupo exterior con experiencia y capacidad ofensiva, diseñado para complementar al gran referente renovado este verano, James Batemon.

El inicio de temporada reveló que quizá Agada estaba para algo más. Con grandes actuaciones individuales ayudó a Lleida a sumar victorias de mérito en campos difíciles, como el Palau Blaugrana, o en casa contra Baskonia y Breogán. Sorprendió sobre sus propias expectativas: fue referente ofensivo del equipo con producciones altas, ritmo anotador constante y liderazgo en la ejecución de jugadas clave. Su presencia en la pista se tradujo en puntos, creación de ventajas y capacidad para romper defensas. Sin embargo, los últimos partidos reflejan un descenso claro en su rendimiento.

De medias altas en sus primeros compromisos, los números han caído en los enfrentamientos más recientes, con actuaciones de 9 y 7 puntos, acompañadas de porcentajes de tiro por debajo de su estándar habitual. Esa merma ha coincidido con partidos igualados donde Lleida ha tenido opciones, pero ha carecido de ese golpe ofensivo determinante que Agada suele ofrecer.

PRESTA ATENCIÓN: Obtén las mejores predicciones de la NBA de nuestro experto

La preocupación crece: ¿puede Lleida competir sin su mejor versión?

El debate alrededor del Barris Nord está servido. Un público acostumbrado a apoyar a los suyos no va a dudar por un par de malos partidos, pero Gerard Encuentra haría bien en tratarlo como lo que es: un problema importante si Lleida quiere volver a duplicar sus armas, no depender tanto de Batemon y no quedarse sin gasolina al final de los encuentros. Lo más importante es saber si se trata de un bajón temporal, producto de un bache de forma clásico en jugadores que no están acostumbrados a la exigencia de cada fin de semana o del contexto defensivo rival, o si es un jugador al que le cuesta encontrar soluciones diferentes cuando se convierte en prioridad a frenar para los rivales. Cuando Agada está acertado, Lleida parece siempre con opciones; cuando no, el peso ofensivo recae casi por completo sobre sus compañeros.

El debate no está cerrado. Más allá de medias y porcentajes, la cuestión real es si el equipo puede aspirar a no sufrir por permanecer en la ACB sin que Agada recupere su mejor versión en los momentos calientes de la temporada. La respuesta, al menos por ahora, apunta a que sí pueden ganar sin depender exclusivamente de él, pero que para dar un salto de nivel y cerrar partidos ajustados frente a rivales directos, Lleida sí necesita que su exterior líder vuelva a ser ese generador y anotador capaz de cambiar dinámicas en los minutos decisivos. En una liga tan igualada, esa diferencia puede marcar no sólo victorias puntuales, sino también la ambición final de la temporada. Y mientras Agada trabaja para reencontrarse, el resto de la plantilla sigue sosteniendo al equipo con competitividad y compromiso colectivo. El reloj de la ACB sigue avanzando, y con él, la expectativa de ver de nuevo al Agada más decisivo sobre la pista.