La temporada de Baskonia ha tenido sus más y sus menos, pero el tramo final ha dejado motivos para creer en el proyecto iniciado por Paolo Galbiati. La Liga Endesa entra en su tramo final y mientras el cuadro vitoriano encara esta fase final con la ilusión de repetir la gesta de la Copa ACB, también se mueve en el mercado de fichajes de cara al verano.
Baskonia tiene a uno de los objetivos del mercado de fichajes en la propia ACB
Hay características que siempre han marcado a una entidad como Baskonia. Si sobre la pista históricamente han sido cuadros rocosos, en cuanto a perfil de jugadores también tienen sus preferencias. El mercado argentino ha sido una predilección del cuadro ACB. Si en su día los Scola, Nocioni o posteriormente Vildoza vistieron la camiseta vitoriana, ahora el que gusta es Gonzalo Corbalán.
Baskonia parece que perderá talento en el perímetro. La marcha de Trent Forrest a Fenerbahce parece prácticamente acordada, podría no ser el único. Por ello, tanto bases como escoltas son piezas de deseo del mercado de fichajes ACB del conjunto. En este sentido, un generador como Gonzalo Corbalán podría ser verdaderamente interesante para la propuesta de Paolo Galbiati. El Correo de Álava ha confirmado el interés.
Gonzalo Corbalán: un ‘pequeño’ muy argentino
Baskonia viene sufriendo el problema de los jugadores extracomunitarios en la manija en Liga Endesa. Trent Forrest, Kobi Simmons y Markquis Nowell no han podido compartir roster. Junto a ellos, Spagnolo ha compartido labores. Parece que ya sea con ánimo de elevar el techo competitivo o debido a la fuga de talento, Gonzalo Corbalán sería una de las apuestas. No sorprende, ya que aúna algunas características que les han faltado a los baskonistas, además, siendo comunitario.
Es lógico que Baskonia haya mirado hacia Gonzalo Corbalán en el mercado de fichajes ACB. Al margen de que sus números en Liga Endesa sean excelsos, la tipología del jugador podría elevar mucho el juego de los de Paolo Galbiati. El argentino combina ser un buen generador en bloqueo directo, pero con más capacidades en uno contra uno que el combo promedio vitoriano. Además, no es el clásico jugador únicamente físico, sino que rompe a través de la finta y tiene cierta creatividad para después resolver sus jugadas.