Pocos equipos en la historia de la NBA han incorporado a cinco novatos con contrato estándar en una misma temporada. Todavía menos han confiado en ellos de manera tan decidida como los Brooklyn Nets, que en la 2025/26 dieron minutos y protagonismo a sus cinco elecciones de primera ronda del último Draft, cuatro de ellas llegadas a la liga con apenas 19 años. El juicio definitivo aún queda lejos, pero a mitad de la Regular Season ya es momento de poner nota a cada uno de ellos.
Egor Demin
- Nota: A
- Stats: 10.2 puntos, 3 rebotes, 3.4 asistencias
- Partidos y titularidades: 39 / 32
Canterano del Real Madrid, formará parte del Rising Stars del All-Star de Los Angeles en febrero junto a otros rookies como Cooper Flagg o Kon Knueppel. Brooklyn apostó por Egor Demin con la octava selección del Draft NBA 2025 —la primera elección de lotería de los Nets en quince años— y, a sus 19 años, el escolta procedente de BYU no tardó en superar muchas de las expectativas iniciales. En su temporada de novato promedia 10,2 puntos, 3,4 asistencias y 3 rebotes por partido, con una eficiencia destacada: 40,5% en tiros de campo y un sólido 39,8% desde el triple.
Nolan Traoré
- Nota: A-
- Stats: 5.8 puntos, 1.2 rebotes, 2.7 asistencias
- Partidos y titularidades: 23 / 0
El combo de backcourt llegado a la primera ronda del Draft NBA del pasado junio procedente de Saint-Quentin de Francia se ha convertido en uno de los novatos que más ha evolucionado en este inicio de temporada. Elegido con el pick 19, alternó sus primeras semanas entre Brooklyn y los Long Island Nets, donde firmó grandes actuaciones, hasta consolidarse poco a poco en la rotación de Jordi Fernández.
Su velocidad y visión de juego le han permitido ganarse minutos consistentes saliendo desde el banquillo. La eficiencia y el apartado defensivo siguen siendo asignaturas pendientes para el francés, algo habitual en jugadores tan jóvenes. A medio plazo, incluso podría competir por el puesto de base titular y llevar a ver a Demin hacia un rol menos centrado en la creación.
Drake Powell
- Nota: B+
- Stats: 6.3 puntos, 1.6 rebotes, 1.7 asistencias
- Partidos y titularidades: 33 / 8
Reclutado inicialmente por su perfil de three-and-D, Powell ha sido sorprendentemente eficiente finalizando cerca del aro. Brooklyn, Sean Marks y Jordi Fernández lo seleccionaron con el pick 22 procedente de North Carolina y, pese a su corta edad, se ha convertido en una pieza sólida para la franquicia de la Gran Manzana. Sus estadísticas no llaman la atención —y quizá nunca lo hagan—, pero eso no minimiza su impacto en el juego. Powell seguirá creciendo como defensor con el paso de los años e, incluso cuando no aporta en la anotación, no frena el ritmo ni la fluidez ofensiva del equipo.
Ben Saraf
- Nota: C
- Stats: 5.5 puntos, 1.5 rebotes, 2.6 asistencias
- Partidos y titularidades: 13 / 5
Es, por ahora, el rookie que más interrogantes genera dentro del sistema del entrenador español, tras haber disputado ya hasta quince partidos con el equipo afiliado de los Nets en la NBA G League. En sus apariciones con los Long Island ha dejado destellos interesantes mientras sigue trabajando en su capacidad anotadora y en el manejo de balón, a la espera de ganar consistencia en el tiro exterior. Cuando las franquicias apuestan por proyectos internacionales a finales de la primera ronda, suele asumirse un desarrollo a medio plazo, y en el caso de Saraf no hay motivos para pensar que la elección haya sido un error.
Danny Wolf
- Nota: B-
- Stats: 7.8 puntos, 4.3 rebotes, 1.8 asistencias
- Partidos y titularidades: 30 / 4
Aday Mara podría seguir en los próximos meses un camino similar al del jugador nacido en Glencoe, Illinois. Wolf pasó por Michigan a las órdenes de Dusty May, un contexto que le permitió consolidar su juego y ser elegido con el pick 27 del Draft NBA. Aunque no se asentó de forma regular en la rotación hasta finales de noviembre, ha terminado por consolidarse como uno de los tiradores y reboteadores abiertos más fiables de Brooklyn. No hay ningún apartado del juego de Wolf que esté claramente por debajo de la media o que no admita margen de mejora, lo que lo convierte en una pieza especialmente atractiva para el desarrollo a medio plazo.