James Harden aparentemente no escuchó el cántico que se levantó del Little Caesars Arena cuando se acercó a la línea de tiros libres en la prórroga. Tras el partido ganado por los Cavs, un periodista le preguntó por los “F*** James Harden” que resonaron en el pabellón. “Es el respeto máximo”, respondió en su lugar Max Strus, mientras su compañero prefirió no hacer comentarios.

El barbudo de los Cavs encontró la mejor manera de silenciar al público de Detroit firmando el partido más prolífico de su campaña de playoffs. En 43 minutos, el zurdo firmó 30 puntos, 8 rebotes, 6 asistencias y 3 tapones, aunque con imprecisiones notables: 8/21 en tiros de campo, 3/10 en triples y seis pérdidas de balón.

Harden toma el mando cuando Mitchell falla

“Se debe a cómo nos defendían, a lo que funcionaba en ataque y a las oportunidades de ser agresivo. Don (Donovan Mitchell) lo pasó un poco mal en ataque, pero para eso tiene un equipo y compañeros que dan un paso al frente. Max respondió, metió canastas importantes. Dennis (Schröder) entró y jugó fenomenal. Es un esfuerzo colectivo; esta noche fue de esas en las que encontramos una solución y yo supe ser agresivo”, explicó Harden.

Tuvo que asumir más responsabilidad ofensiva en una noche en que Mitchell se quedó en 21 puntos con 7/18 en tiro, incluyendo un 1/8 en triples. Una reacción notable para el futuro miembro del Hall of Fame, que había atravesado un bache de acierto entre el final de la serie ante los Raptors y el inicio de la de los Pistons.

Encontrar el equilibrio justo

Como recuerda el propio Harden, sigue en período de adaptación en un equipo al que llegó traspasado en febrero pasado, donde tiene que aprender a jugar un nuevo rol.

“Todo lo que estamos viviendo es nuevo. Estoy aprendiendo a ser una segunda opción, a servir a Donovan y a jugar en función de él, a saber cuándo ser agresivo y cuándo dejarle actuar cuando está enchufado. En el último partido, en la segunda mitad, sacó cosas que no habíamos visto desde hacía mucho, mucho tiempo. Es capaz de hacer eso en cada partido. Por eso tengo que encontrar el equilibrio justo entre la agresividad y la creación para los demás”, prosiguió.

A pesar de este equilibrio todavía imperfecto, el ex jugador de los Clippers considera que el dúo y el equipo en general avanzan en la dirección correcta. “En este proceso habrá momentos en los que no estaremos tan bien, pero creo que en conjunto todos tenemos la mentalidad adecuada: la de querer ayudarnos mutuamente a mejorar. Y tengo la sensación de que últimamente lo estamos encontrando”, concluyó.