En Atlanta Hawks parecen no poder romper su particular techo de cristal, quedándose en esa peligrosa zona de la clasificación ubicada lo suficientemente lejos de los Playoffs y de la parte que más probabilidades da de tener un pick alto. Últimos, duodécimos, penúltimos. Ese fue el palmarés de los Hawks entre 2018 y 2020. Y tras su fabuloso 2021, cuando lideraron la conferencia, los resultados no son mucho mejores: novenos, octavos y este curso, décimos.

Un lustro atrás la sensación general en la franquicia era que hacía falta una transformación, una modificación que tuviera un efecto positivo sin afectar a la base que se había ido construyendo en las temporadas previas. Es decir, que sin afectar a los cimientos del edificio todo el interior fuera diferente. No obstante, esto parece haber cambiado. Tras elegir a Zach Risacher como número 1 del Draft, y haber traspasado a John Collins y Dejounte Murray recientemente, el futuro en Atlanta parece esclarecerse.

risacher y el futuro en atlanta hawks

Trae Young, Zach Risacher y Jalen Johnson, los tres mosqueteros de Quin Snyder para la temporada 2024-25. Y es que el francés se ha estrenado ya en la liga de verano con más solera de la NBA, la de Las Vegas, con una actuación prometedora. El alero, nacido en Málaga y cuyo reconocido padre fue el internacional Stéphane, hizo valer en la primera jornada de este minitorneo su condición de número uno de su promoción.

Los Wizards, sus oponentes, fueron quienes se llevaron el triunfo, 94-88. Pero el Thomas & Mack Center pudo disfrutar de una buena versión del top-1 de este Draft. El jugón procedente del Bourg, que con unos Hawks en reconstrucción tendrá oportunidades como éstas para brillar continuamente, disputó 29 minutos y en ellos logró 18 puntos (3/9 en tiros de tres, 4/7 en tiros de dos y 1/2 en tiros libres) más cinco rebotes y dos asistencias.

Es difícil que Risacher sea el líder anotador o atleta dinámico que los equipos de la NBA suelen codiciar en el número 1, pero hace todo lo demás muy bien y juega en una posición de gran necesidad. Además, sólo tres jugadores universitarios son más jóvenes que él. Y es hijo de Stéphane Risacher, un veterano jugador de la selección francesa, lo que le da mucho potencial para crecer. Si continúa superando las expectativas, tiene todo el derecho a estar en la conversación como uno de los mejores prospectos de este Draft