Los Angeles Lakers está firmemente decidido a retener a Austin Reaves en la plantilla para las próximas temporadas, especialmente después de que Luka Doncic pidiera no incluirlo en ningún traspaso, ni siquiera por Giannis Antetokounmpo. Sin embargo, la franquicia californiana no es la única que quiere al base en su roster.

Quién tiene a Reaves en el punto de mira

Según ESPN, varios ejecutivos de la NBA están monitoreando de cerca las negociaciones entre Reaves y los Lakers, con la impresión de que ambas partes llegarán a un acuerdo con relativa facilidad, dado el interés mutuo en la renovación.

Pero el precio para retener al base podría aumentar, principalmente porque los Brooklyn Nets aparecen como un competidor potencial en la puja por Austin, que se convertirá en agente libre sin restricciones en la offseason. La franquicia de Brooklyn cuenta con espacio salarial suficiente para ofrecer un contrato máximo de cinco años por $200 millones.

Chicago Bulls, Atlanta Hawks y Utah Jazz también han mostrado interés, aunque no han revelado cuánto estarían dispuestos a ofrecer.

Los Lakers podrían ir más allá de lo esperado

Para retener a Austin Reaves y cumplir con la voluntad de Luka Doncic, el front office de los Lakers podría dar un paso inesperado y ofrecer incluso más de lo que el propio base estaba pidiendo. El objetivo de Reaves era una extensión de contrato con un salario en torno a los $30 millones anuales; su ficha actual es de $14.8 millones. No obstante, Reaves es elegible para un contrato máximo de $240 millones, es decir, $48 millones por temporada, una cifra que se acerca al salario actual de Doncic.

Con tantos equipos atentos, el consenso entre los ejecutivos de la liga es que los Lakers también ofrecerán $200 millones al base, lo que significaría un salario de $40 millones por temporada — $10 millones más de lo que el propio Austin aspiraba inicialmente.

Si eso ocurre, la propuesta para retener a LeBron James perdería bastante fuerza, a menos que el veterano acepte una reducción salarial significativa en consonancia con los movimientos de la offseason. Además, el mayor problema seguiría siendo el de siempre: la falta de flexibilidad en la masa salarial para mejorar el roster.