Desde hace una semana, Deandre Ayton encadena buenas actuaciones. Promedia 13,3 puntos y 10,5 rebotes con un 66% de acierto en tiros de campo en 31 minutos. El último ejemplo: su actuación en la victoria en Houston, con 7 puntos y 11 rebotes en 27 minutos. El ex de los Suns jugó menos minutos que en partidos anteriores, pero tuvo impacto con un +/- de +11.

“Me he mirado al espejo”

“En general, cuando llevo tanto tiempo sentado, me digo que se acabó”, cuenta sobre sus doce minutos jugados en la segunda parte. “Uno piensa que no está en el banquillo por casualidad. Pero últimamente me dicen que estoy bien. Estoy totalmente comprometido, al 110%. Espero que se vea el trabajo que hago.”

Qué lejos parece el malestar de finales de febrero, cuando Deandre Ayton lamentaba que JJ Redick intentara utilizarlo como Clint Capela. Y como su impacto defensivo y sus esfuerzos no siempre estaban a la altura, su entrenador prefería a veces a Jaxson Hayes. Visiblemente, ha aceptado por fin ser un jugador de sacrificio detrás de Luka Doncic, LeBron James y Austin Reaves. No estar en primer plano ni tirar mucho no significa que sea prescindible.

“He tachado eso, lo he borrado. Cuando se habla de puntos, no necesitamos eso”, analiza, al hablar de sus aspiraciones ofensivas frente a lo que su entrenador espera de él. “Necesitan que ponga toda mi energía ofensiva al servicio de la defensa. Me he mirado al espejo y me he dicho que no soy el protagonista, que no necesito serlo en este equipo. He venido aquí para ser el que se esfuerza, el que coge rebotes, el que corre. Y, para ser sincero, así me divierto.”

Tomar conciencia del papel que puede jugar

En el fondo, Deandre Ayton es sin duda la clave de la temporada de los californianos. Si está cómodo y es eficaz en su rol, al estilo de Clint Capela, puede cambiar muchas cosas, aportando lo que los Lakers no tenían la temporada pasada, al igual que el impacto de Marcus Smart en el perímetro. Y recientemente ha tomado conciencia de ello.

“JJ Redick nos ha hecho entender que estamos en ambiente de playoffs y que luchamos por un puesto en los playoffs. Vemos que LeBron y Luka están al máximo. Todo el mundo lo está, y simplemente estoy harto de ser el rezagado”, admite el pívot. “Lo dije hace poco a los medios: solo estoy recuperando por fin el tiempo perdido. El equipo siempre ha estado ahí, el problema era simplemente yo.”

Y para los Lakers, Deandre Ayton vale mucho más cuando aporta soluciones, como últimamente, que cuando genera problemas. Y eso también es válido para el propio interesado, que quiere recuperar el “placer” de jugar. “Me llega al alma que el equipo confíe en mí. No quiero traicionar esa confianza. Eso es lo que me motiva y hace que me muera de ganas de volver a la cancha.”