Después de haber recuperado colores en la pantalla, el All-Star Weekend podría intentar un nuevo golpe: un torneo de uno contra uno (o incluso de dos contra dos) integrado a la noche del sábado. Según las informaciones reportadas por Front Office Sports, NBC (que difunde ahora el evento) ya trabaja en “mejoras” para su noche de concursos, habiendo decepcionado por ejemplo el Shooting Stars, al igual que el Slam Dunk Contest…

NBC busca rivalidades para impulsar la audiencia

El productor ejecutivo Sam Flood lo asume: la cadena busca “otro elemento” capaz de transformar el sábado en vitrina aún más prestigiosa para los jugadores. Y el uno contra uno marcaría todas las casillas.

Es que NBC ha entendido bien que el All-Star Weekend sería relanzado por las rivalidades, como el formato Estados Unidos contra Resto del mundo lo probó al crear el electrochoque esperado: 8.8 millones de telespectadores en promedio en NBC/Peacock/Telemundo, con un pico de 9.8 millones. ¡Es decir de todos modos +87% respecto al año pasado!

En un fin de semana que carecía cada vez más de intensidad, el formato (y la intensidad de Victor Wembanyama) relanzaron el compromiso, al punto que la NBA ya se felicita de un espíritu de competición recuperado.

El riesgo de lesión y el miedo a perder

Queda por ver quién aceptaría exponerse en un verdadero torneo de uno contra uno entre riesgo de lesión, fatiga y sobre todo miedo a perder. Ya es uno de los frenos que lastran el concurso de mates, contestado pero mantenido. NBC cuenta por cierto con Vince Carter para encontrar pistas de relanzamiento, a fin de hacer volver a cabezas de cartel.