La temporada del Real Madrid está generando muchos debates que van más allá del rendimiento individual de los jugadores; también hay factores colectivos que necesitan mejorar y que representan un desafío para Scariolo. Esta jornada de Euroliga pone de manifiesto, con base en los números, cómo se desempeña el equipo tanto en el Movistar Arena como fuera de él.
Real Madrid y su fortaleza en el Movistar Arena pone el foco fuera de casa
El Real Madrid recibe a la Virtus Bolonia con la intención de mantener su gran rendimiento como local. El conjunto blanco ha convertido el Movistar Arena en la pista más difícil de la competición, con un balance casi perfecto esta temporada. De hecho, el equipo de Scariolo es el mejor local de toda la competición, con 14 partidos disputados y un registro positivo de 13 victorias y una derrota.
Sin embargo, el rendimiento del Real Madrid cambia por completo cuando juega fuera de su pabellón. Fuera de casa ha mostrado más irregularidad, ocupando la decimotercera posición como equipo visitante, con un total de 15 partidos jugados lejos del Movistar Arena y un balance negativo de 5 victorias y 10 derrotas.
Otro problema para el Real Madrid de local: pitos a Scariolo
Que el Real Madrid juegue en casa suele traducirse en victorias, aunque en los últimos partidos la figura de Scariolo también se ha convertido en uno de los focos de la afición, ya que ha sido pitado cuando han mencionado su nombre por megafonía, especialmente tras la derrota en la final de la Copa del Rey de Valencia contra el Baskonia.
En la previa del partido, Scariolo fue preguntado por esta situación que se repite en el Movistar Arena cuando el equipo juega en casa. El técnico madridista restó importancia y entendió el enfado de la afición: “No me preocupan los pitos. A estas alturas, las quejas de la afición son legítimas”.
Algunos jugadores cansados para el Real Madrid por las Ventanas FIBA
Tras las Ventanas FIBA, varios jugadores llegan al Real Madrid y a otros equipos “tocados” y fatigados por los viajes y minutos acumulados con sus selecciones. Facundo Campazzo y Gabriel Deck, por ejemplo, disputaron cerca de media hora con Argentina ante Panamá, lo que, sumado a la carga física de los partidos, genera preocupación en el cuerpo técnico sobre posibles lesiones.