La NCAA vivirá esta temporada un auténtico desembarco de jugadores españoles, con la mayor representación nacional de su historia tras el precedente de Aday Mara, primer español en conquistar el título universitario. Entre los nombres más destacados figura el de Izan Almansa, cuyo destino apunta a los Bulldogs de Gonzaga. Sin embargo, el inicio de agosto ha traído consigo una situación llamativa: la universidad todavía no ha hecho oficial su incorporación y el pívot español continúa sin aparecer en el roster del programa de Spokane.
El impedimento final para el anuncio de Izan Almansa
El canterano del Real Madrid decidió hace años salir de su zona de confort para apostar por un camino diferente en busca del sueño NBA. Su primera parada fue Overtime Elite, antes de pasar por Ignite en Las Vegas y dar el salto a la NBL australiana con los Perth Wildcats, movimientos con los que intentó impulsar su candidatura de cara al Draft de 2025.
Sin embargo, el murciano no fue seleccionado y optó por regresar al Real Madrid, donde esta temporada debía compaginar la Liga U22 con apariciones en el primer equipo bajo las órdenes de Sergio Scariolo. Ahora, Izan Almansa vuelve a cambiar de escenario y afronta un nuevo reto en su carrera: la NCAA con los Bulldogs de Gonzaga.
Izan Almansa dio su compromiso a Gonzaga y al proyecto de Mark Few el pasado mes de mayo, con la intención de convertirse en una pieza clave en la rotación interior de los Bulldogs. Sin embargo, dos meses después, su incorporación todavía no ha sido anunciada oficialmente debido al proceso para garantizar su elegibilidad en la NCAA. El caso del jugador español está siendo revisado especialmente por su edad, ya que Almansa llegará al programa de Spokane con 21 años recién cumplidos desde el pasado 7 de junio, un factor que puede influir en los trámites de su llegada al baloncesto universitario estadounidense.
Se espera que Izan Almansa pueda formar junto a Braden Huff y Massamba Diop uno de los juegos interiores más potentes de toda la NCAA. La combinación de talento, físico y experiencia convertiría a Gonzaga en uno de los equipos con mayor presencia en la pintura de la competición. El último obstáculo relacionado con su incorporación debería resolverse en los próximos días o semanas, permitiendo que el jugador español se integre desde el inicio de la pretemporada con el programa de Spokane y se ponga a las órdenes de Mark Few.
¿Cambios con la nueva decisión de elegibilidad en Gonzaga?
Gonzaga todavía tiene piezas por encajar para completar su roster y deberá resolver varios asuntos en los próximos días. Uno de los principales será cubrir la vacante dejada por Mario Saint-Supery tras su regreso al Valencia Basket, aunque el nuevo escenario provocado por la decisión judicial en Colorado abre más posibilidades para los Bulldogs.
La resolución que concede un quinto año de elegibilidad a los jugadores de la clase de 2022 permite a Gonzaga ampliar sus opciones en el mercado y valorar nuevas incorporaciones. En este contexto, nombres como Donovan Dent, Jordan Pope o Aidan Mahaney aparecen entre los posibles refuerzos que podrían aterrizar en Spokane durante este mes de agosto.
Jorge Sanz rumbo a North Carolina
Hace unas semanas, Gonzaga parecía encaminada a contar con una amplia presencia española, con tres representantes vinculados al programa: Izan Almansa y Mario Saint-Supery como jugadores, además de Jorge Sanz en el cuerpo técnico de Mark Few. Sin embargo, el escenario ha cambiado. El base español decidió regresar a Europa para aceptar la propuesta del Valencia Basket tras una temporada en la NCAA, mientras que Sanz puso fin a su etapa en Spokane después de varios años en el programa y se incorporó como asistente al proyecto de North Carolina, tras formar parte del staff de Gonzaga desde 2018.
Jorge Sanz iniciará una nueva etapa como asistente de los Tar Heels de North Carolina, dirigidos por Michael Malone, donde puede asumir un papel relevante en la captación de talento internacional. Su conocimiento del mercado europeo y sus conexiones fuera de Estados Unidos convierten al técnico aragonés en una pieza estratégica para un programa que incorporará el próximo curso a jóvenes talentos como Alex Samodurov, Sayon Keita o Neo Avdalas.
Por ello, la apuesta de North Carolina por Sanz responde a la necesidad de reforzar su presencia en el reclutamiento internacional. Los Tar Heels buscan recuperar protagonismo y volver a situarse entre las grandes potencias de la NCAA después de una etapa complicada bajo la dirección de Hubert Davis.