El Valencia Basket vive tiempos convulsos en lo que a mercado de fichajes se refiere. Los taronjas han tenido que despedirse de prácticamente todos los baluartes del equipo, incluido el artífice principal, su entrenador, Pedro Martínez. En este sentido, el verano es clave para volver a recomponer un plantel actualmente desértico.
Un movimiento en el mercado de fichajes que vislumbra un nuevo Valencia Basket
El Valencia Basket ha comunicado oficialmente la llegada de Mario Saint-Supery. El base malagueño es una de las grandes joyas del baloncesto español. Su llegada ha estado fraguándose lejos de los focos y es que el anuncio ha pillado por sorpresa a mucha gente. Sin embargo, su aterrizaje en la ciudad del Turia podría significar algunos cambios en el entramado táctico del equipo.
El último movimiento de Valencia Basket en el mercado de fichajes no es una simple incorporación, podría dar pistas de un nuevo modelo dentro del club. Mario Saint-Supery es un jugador extremadamente creativo. Su principal cualidad es la generación de ventajas en media pista. Su manejo de balón, su capacidad para engañar y su buena generación en pick and roll.
¿Dónde puede llegar el cambio con Mario Saint-Supery?
Hasta el momento, los bases puros del Valencia Basket han sido un molde de jugador muy diferente a Mario Saint-Supery. Tanto en Darius Thompson como en Sergio de Larrea, Pedro Martínez buscaba un perfil sobrio, que lanzara a sus compañeros en transición y que alimentara a sus escoltas. Los momentos en los que el técnico buscaba crear ventajas en segundos iniciales, era directamente Jean Montero el que ejercía de playmaker. En este contexto, el rol de Mario Saint-Supery podría cambiar ligeramente las cosas.
Mario Saint-Supery es un base y aunque pueda ejercer de combo su posición es clara. La salida de Sergio de Larrea y Darius Thompson por un base con un punto extra de creatividad transformará al conjunto en un equipo inherentemente menos de escoltas. Además, el malagueño y TJ Shorts no son la típica dupla cerebral-creativo, sino que son dos perfiles que quieren tomar riesgos para crear puntos. Con el diamante español, el cuadro de Xavier Albert se convierte en un híbrido entre los momentos con el dominicano al uno y los del jugador de Dallas en la manija.