Justin Minaya se convirtió en el último fichaje, hasta el momento, del Barça Basket para el curso 2026-27 y afronta ahora su primera experiencia en el baloncesto europeo. El alero llega al Palau después de forjar su carrera entre la NCAA, con South Carolina y Providence, y diferentes experiencias profesionales con Capitanes, Portland Trail Blazers, Rip City Remix y Osceola Magic.
Testimonial en la Supercopa ACB
A sus 27 años, Justin Minaya afronta una nueva oportunidad para dar un paso adelante en su carrera y hacerse un hueco en la rotación de Sekulic. Su principal carta de presentación será su capacidad defensiva, unida a su físico, intensidad y capacidad de trabajo, atributos con los que buscará ganarse un papel cada vez más importante en el nuevo proyecto azulgrana.
Su estreno en la Supercopa de Badalona fue más bien testimonial, con una aportación discreta y un papel todavía limitado dentro de la rotación. Ante Valencia Basket fue el último jugador utilizado por el técnico esloveno, mientras que en la final frente a Joventut disfrutó de algunos minutos más. En ese encuentro, Sekulic apostó por Minaya por delante de Brizuela para tratar de frenar la producción ofensiva de Nico Laprovittola en la posición de escolta.
Ahora, al jugador de New Jersey le llega el momento de dar un paso más. Su debut en la Euroliga será ante Anadolu Efes, antes de estrenarse también en la Liga Endesa, dos escenarios en los que buscará empezar a ganar peso en la rotación azulgrana.
Los Minaya siempre mirando al béisbol
Justin Minaya lleva el béisbol en la sangre. Su padre, Omar Minaya, es una de las figuras más reconocidas de los despachos de la MLB y comenzó su trayectoria profesional en 1985 con los Texas Rangers, donde participó en la incorporación de talentos que acabarían marcando una época, como Sammy Sosa, Juan González o Iván Rodríguez. Su carrera le llevó posteriormente a los Expos de Montreal, los Mets de Nueva York y los Padres de San Diego, antes de incorporarse en 2023 a las oficinas de los New York Yankees.
La pasión de Omar Minaya por el béisbol acabó encontrando un inesperado contrapunto en el baloncesto universitario. Así lo explicaba su hijo Justin durante su etapa en Providence, sorprendido por la transformación de su padre: “Es curioso porque siempre veía béisbol. Ahora es la figura más apasionada por la Big East que conozco”.
Justin relataba cómo esa afición había llegado hasta el punto de tener siempre el baloncesto universitario presente: “Lo único que hace es ver el básquet universitario, leer artículos sobre el básquet universitario”. Incluso en casa, la escena era habitual: “Con mi madre nos reímos porque lo tiene en su iPad, en la televisión, en el teléfono. Mira tres partidos a la vez”.