Hay victorias que no cambian una clasificación… pero lo cambian todo. Covirán Granada llevaba meses atrapado en una dinámica asfixiante, donde competir no era suficiente y ganar parecía una utopía. Hasta que, en la jornada 22 de Liga Endesa, ante su gente y con más de 6.000 voces empujando, el equipo nazarí rompió algo más que una racha: rompió el miedo a no saber ganar. Y cuando eso sucede, incluso en el escenario más improbable, hay una pregunta que hay que formular.

Covirán Granada vuelve a ganar: del bloqueo mental a la pregunta del milagro

Covirán Granada volvió a ganar, no es un dato cualquiera, en el conjunto rojinegro ha sido una liberación. Después de 21 jornadas arrastrando una única victoria, el equipo nazarí rompió ante Baxi Manresa algo más que una racha negativa para la historia: rompió un bloqueo mental. Coviran Granada llevaba meses compitiendo con una mochila invisible que cada semana se hacía más grande. La victoria no cambia la realidad, pero sí cambia la percepción de esa realidad.

Seamos claros: la permanencia sigue siendo un canto de sirena… o casi. Dos victorias en 22 jornadas dibujan un escenario esperpéntico en lo deportivo, pero hay un dato que obliga a abrir el debate: a pesar de todo, Covirán Granada está a solo cuatro victorias de los equipos que marcan la salvación —Andorra, Zaragoza y Burgos— con 12 jornadas aún por disputarse. Tanto maños como los del principado han de jugar contra los granadinos en las jornadas 28 y 30, y el duelo fraticida de la jornada 34 puede ser el Burgos vs Granada. La pregunta ya no es si es lógico. Es si es posible.

El clic mental: cuando ganar cambia todo

Durante semanas, Granada ha competido… pero sin premio. Y eso erosiona a una plantilla que ha tenido mil y una piedras en el camino de esta temporada. Cada derrota ajustada, cada final apretado que se escapaba, alimentaba la sensación de que ganar era algo ajeno, casi inalcanzable. Por eso esta victoria tiene un valor diferencial: devuelve al jugador a un territorio olvidado, el de creer que sí se puede.

El clic mental existe. Y en el deporte profesional, es determinante. El Palacio lo ha entendido antes que nadie. Más de 6.000 espectadores empujaron al equipo sin fisuras, sin reproches, en uno de los mayores ejercicios de fidelidad que se recuerdan en la ACB reciente. No abandonaron cuando todo invitaba a hacerlo. Y el equipo respondió. Porque cuando una afición no suelta, el vestuario empieza a agarrarse.

El mensaje de Arturo Ruiz: creer o quedarse fuera

Arturo Ruiz lo dejó claro tras el partido: jugarán los que crean. Y el reparto de minutos ante Manresa fue toda una declaración de intenciones.

Pere Tomás se ha sumado definitivamente a la causa. El veterano alero, junto a Costa y Rousselle, representa ese núcleo duro que ha crecido desde LEB Oro y que entiende lo que significa sostener un proyecto en la élite. Edu Durán ha incrementado su presencia, aunque sea en dosis pequeñas, además la última incorporación Javan Johnson aún tiene que acoplarse pero podría sumar. Y la vuelta a una convocatoria de Jovan Kljajic, tras una lesión gravísima, añade un componente emocional que el equipo necesitaba, porque las buenas noticias nunca vienen solas.

Coviran Granada, ¿el renacer del Fénix?

Los granadinos siguen en una situación límite. Necesita encadenar victorias en un contexto en el que apenas ha podido sumar dos en toda la temporada… y la próxima piedra de toque es hacer frente a la “Tormenta Perfecta” que plantea Valencia Basket en cada partido que juega en casa. Además necesita que los rivales directos fallen.

El fénix granadino necesita, prácticamente, rozar la perfección en estas 12 jornadas que restan. Antes de esta jornada 22, no había luz al final del túnel. Hoy, al menos, hay un destello. Lejano, pequeño, casi imperceptible… pero real.

No es probable. Pero ¿ya no es imposible?. Covirán Granada acaba de recuperar algo que había perdido, la convicción de que ganar puede volver a suceder. Puede que no cambie el desenlace final. O puede que sí. Porque a veces, en el deporte, todo empieza con una sola victoria.