El Dreamland Gran Canaria ya tiene nuevo referente exterior, pero por lo visto en la rueda de prensa de su presentación, será un referente no solo por lo que se espera de él en la pista. En su presentación oficial, Kassius Robertson dejó varias declaraciones que invitan a una lectura distinta. Su llegada no solo refuerza la rotación amarilla, sino que puede introducir una mentalidad que puede marcar diferencias a medio y largo plazo en la Liga Endesa.
Kassius Robertson: un fichaje que habla de “nosotros” en un baloncesto del “yo”
Cuando un equipo incorpora un nuevo jugador lo suele hacer acompañado de expectativas anotadoras, con la intención que marque diferencias, pero Kassius Robertson ha roto el molde desde el primer minuto. “Aunque yo lo haga bien, necesitamos al grupo entero para ganar”, afirmó con naturalidad, dejando claro que su rol va más allá de sumar puntos, a pesar de la necesidad que tiene Jaka Lakovic en su sistema tras la última salida del equipo.
El mensaje lanzado por el nuevo jugador amarillo no es menor: el escolta entiende el baloncesto como un ecosistema colectivo, donde cada pieza es necesaria para competir. Un discurso poco frecuente en jugadores de su perfil y especialmente relevante para un equipo que busca estabilidad y regularidad en una época de incertidumbre institucional como la que parece estar metido DreamLand Gran Canaria.
Llegar, vestirse y jugar: una adaptación nunca vista
Una de las frases más llamativas de su presentación fue casi anecdótica… pero es el perfecto termómetro de la situación del equipo canario: “Es la primera vez que me ocurre en mi carrera: llegar y jugar tan pronto”. Robertson aterrizó en la isla, completó los trámites y debuta prácticamente sin tiempo de adaptación.
Robertson evitó definirse como un jugador de rol fijo. Sabe que ha venido a sumar, y dejó claro que está mentalizado para adaptarse a lo que el equipo necesite en cada momento. Anotar cuando haga falta, generar juego si el partido lo exige o aportar intensidad defensiva, tanto como titular o saliendo desde el banquillo.
¿Qué puede aportar Kassius Robertson al Dreamland Gran Canaria?
Más allá de su calidad ofensiva, el fichaje aporta varios intangibles clave:
- Experiencia en el baloncesto español
- Capacidad de adaptación inmediata
- Mentalidad de equipo en momentos de presión
- Versatilidad en el juego exterior
- Liderazgo silencioso dentro del vestuario
Un perfil que no siempre genera titulares llamativos, pero que suele ser decisivo a lo largo de una temporada.
Un refuerzo pensado para el presente… ¿y el futuro?
La llegada de Robertson no solo cubre una necesidad puntual clara, la directiva grancanaria ha buscado un jugador que pueda asentarse en la isla, en la filosofía del club, y que pueda introducir en la plantilla un discurso y una actitud que pueden ayudar a cohesionar el vestuario y estabilizar el rendimiento colectivo. Ser un jugador que deje su huella en la isla como otros que siguen en el recuerdo amarillo.
En un baloncesto cada vez más dominado por lo individual, el Dreamland Gran Canaria suma un jugador que llega con una idea clara: sin grupo no hay victoria. Tiene todas las mimbres para convertirse en líder y hombre franquicia a medio plazo.