El Real Madrid Baloncesto sigue con su fase preparatoria tras un verano movido. La llegada de Pedro Martínez supone un cambio de paradigma y los blancos han puesto todo su empeño en crecer desde lo colectivo. El verano ha servido para dejar atrás a estrellas como Mario Hezonja o Trey Lyles. Sin embargo, los perfiles que aterrizaron no se quedan cortos de talento.
¿Ha cambiado el Real Madrid Baloncesto a estrellas por ‘guerreros’?
Mucho se habló en su momento con la dificultad que podría tener Pedro Martínez para imponer su estilo en una plantilla del caché de la blanca. El mercado de fichajes trajo a tierras blancas perfiles muy equilibrados en ataque y en defensa. Con ello, el Real Madrid Baloncesto busca ser más estable en ambos lados del campo. A pesar de ello, había dudas con el techo del equipo.
El adiós de Mario Hezonja del Real Madrid Baloncesto significaba perder talento diferencial. Sin embargo, una de las incorporaciones del mercado de fichajes, Timothe Luwawu-Cabarrot parece poder hacer olvidar al croata. El adiós del genio de Dubrovnik significaba para muchos perder un ala-pívot. No obstante, lo que aportaba al equipo parece poder construirse también desde otra posición.
Luwawu-Cabarrot, el Mario Hezonja de Pedro Martínez
Poco o nada tienen que ver a simple vista Mario Hezonja y Timothe Luwawu-Cabarrot. El croata ya se había asentado como ala-pívot, mientras que el francés orbita más entre el puesto de tres, incluso de dos en quintetos altos. La capacidad de crear en pick and roll a pesar de ser alero le diferencia del de Dubrovnik, mientras que Super Mario aporta mucho más juego de espaldas en el poste bajo que el francés. Sin embargo, no todo son diferencias.
El Real Madrid Baloncesto ha fichado dos ala-pívots, Jantunen y Pradilla, para suplir a Mario Hezonja. Sin embargo, en funciones es Timothe Luwawu-Cabarrot el que parece que se echará el equipo a las espaldas. El francés comparte con el croata una mano excelsa, a pies parados y saliendo de indirecto. Además, con una estatura que les hace difícil de puntear. A pesar de que la apariencia física sea muy distinta, el flamante fichaje es un jugador sorprendentemente duro al contacto en penetración. En este sentido, la anotación de ambos perfiles se asemeja: tiradores, con puntos cerca de canasta y en contacto y con facilidad para sacar faltas.