El Real Madrid y Valencia Basket llegan a la Final Four en un contexto muy distinto, pero con la misma exigencia de poder pelear por el título de la Euroliga. Será un duelo marcado por los ajustes tácticos, donde el conjunto de Scariolo llega con más dudas y bajas, y tras una dura derrota en ACB contra Joventut Badalona en el Movistar Arena por 81-89.

Los problemas del Real Madrid ante Joventut Badalona en ACB

El Real Madrid atraviesa un momento irregular en la Liga Endesa, reflejado en las tres derrotas consecutivas que acumula el equipo. Más allá de los resultados, el conjunto de Scariolo evidencia problemas de consistencia y falta de concentración, especialmente en los momentos decisivos. Los madridistas fueron incapaces de sostener el nivel y acabaron encajando 30 puntos en el último cuarto, el peor tramo del equipo.

Además, el Joventut lanzó con mayor eficacia: 52% en tiros de campo frente al 48% del Madrid, y especialmente en triples, donde los blancos se quedaron en un bajo 25% (9/36) frente al 43% del Joventut (10/23). También fallaron en tiros libres (59% frente a 79%), un aspecto clave en partidos igualados.

Otro dato que refuerza la falta de control es cómo se les escapó el partido en los minutos finales: de un ajustado 73-75 a falta de menos de seis minutos, pasaron a un 77-86 en apenas cuatro minutos, mostrando una desconexión total. Además, el Real Madrid lideró durante más tiempo (23 minutos frente a 14), pero no supo cerrar el encuentro pese a haber tenido una ventaja máxima de 10 puntos.

El juego interior debilitado del Real Madrid

Los problemas del Real Madrid en la pintura obligan a Sergio Scariolo a hacer ajustes constantes en la rotación interior, especialmente tras las bajas de sus pívots. Esto se traduce en quintetos menos dominantes en el rebote y con menor intimidación defensiva, como se vio ante el Joventut, pese a capturar más rebotes totales (35 por 31), pero sin imponer presencia real en los momentos clave. Este es un aspecto que Valencia Basket puede aprovechar de cara a la Final Four de la Euroliga.

Por otro lado, el partido de Ricky Rubio demuestra cómo una gran actuación individual puede decantar un encuentro. Con 21 puntos, 4 asistencias y gran control del ritmo, fue el factor diferencial en los momentos decisivos. De cara a la Final Four, jugadores como Jean Montero o Brancou Badio en Valencia Basket pueden asumir ese papel desequilibrante si encuentran espacios y confianza.