La lógica del deporte profesional es implacable: cada temporada aparecen nuevos talentos, las plantillas rejuvenecen y el físico parece imponer su ley. En una competición tan exigente como la Liga Endesa, donde el ritmo y la intensidad no dejan de crecer, lo normal sería que los jugadores cruzaran la barrera de los 35 pensando ya en el final del camino. Pero hay quienes se niegan a aceptar ese guion. Mientras el calendario suma años y el DNI no perdona, un grupo de veteranos sigue compitiendo al máximo nivel, manteniendo minutos, liderazgo de vestuario y protagonismo dentro de la cancha. Esta temporada, la ACB vuelve a demostrar que la edad no siempre es un límite, a veces es simplemente otra estadística más que algunos jugadores han decidido desafiar.
El ranking de los veteranos que desafían al tiempo en la Liga Endesa
En una competición cada vez más física como la Liga Endesa, seguir teniendo impacto con 35 años o más no es solo una cuestión de experiencia, es saber conocer tus virtudes y tus limitaciones y potenciar lo primero, en una palabra: adaptarse. Esta temporada vuelve a confirmarlo un grupo de jugadores que, lejos de limitarse a roles testimoniales, se mantienen como referentes en sus equipos. Bases que siguen marcando el ritmo del juego, tiradores con porcentajes de élite o interiores capaces de sostener el contacto físico siguen demostrando que la edad no es necesariamente un freno en la ACB.
Entre los casos más llamativos aparece Marcelinho Huertas, probablemente el ejemplo más extremo de longevidad competitiva, todavía capaz de liderar la dirección ofensiva de su equipo con más de quince puntos y más de seis asistencias por partido. A su lado, veteranos como Kyle Kuric siguen destacando por su fiabilidad desde el triple, mientras que jugadores de rol muy completo como Howard Sant-Roos o Melvin Ejim mantienen un impacto notable en ambos lados de la pista, sin olvidarnos de Ante Tomić, toda una referencia interior en la liga gracias a su eficiencia cerca del aro y su capacidad para generar juego desde el poste.
Veteranos con mayor impacto estadístico esta temporada
| Jugador | Edad | Puntos | Valoración |
|---|---|---|---|
| Ante Tomić | 39 | 13,2 | 17,4 |
| Marcelinho Huertas | 42 | 15,1 | 15,8 |
| Ricky Rubio | 35 | 12,0 | 15,4 |
| Kyle Kuric | 36 | 14,0 | 12,4 |
| Nicolás Laprovittola | 36 | 11,3 | 11,3 |
| Melvin Ejim | 35 | 10,8 | 11,2 |
| Howard Sant-Roos | 35 | 7,3 | 10,9 |
Más allá de los números, el ranking refleja algo aún más interesante, ya que la veteranía en la Liga Endesa no responde a un único perfil. Algunos siguen siendo referentes ofensivos, otros se han reinventado como especialistas o líderes defensivos, pero todos comparten una misma característica: siguen compitiendo al máximo nivel en una de las ligas más exigentes de Europa.
¿Cómo se sobrevive al paso del tiempo?
No todos los jugadores envejecen igual en la Liga Endesa. Analizando a los veteranos de más de 35 años que siguen compitiendo esta temporada, aparece un patrón claro: cada uno ha encontrado una forma distinta de prolongar su carrera. Algunos lo hacen desde el control del juego, otros desde la especialización y otros desde el liderazgo en el vestuario que solo dan los años en la élite.
Tres formas de desafiar al tiempo en la ACB
- Los cerebros del juego → bases que siguen dirigiendo partidos desde la experiencia
Ejemplos: Marcelinho Huertas, Ricky Rubio, Andrew Albicy, Jonathan Rousselle - Los especialistas → tiradores o jugadores de rol que mantienen valor táctico
Ejemplos: Kyle Kuric, John Shurna, Aaron Doornekamp - Los motores → físicos que siguen aportando intensidad y versatilidad
Ejemplos: Ricky Rubio, Ante Tomic, Melvin Ejim, Will Clyburn, Howard Sant-Roos
El resultado es una conclusión bastante clara: la longevidad en la Liga Endesa no depende solo del talento, sino de la capacidad de cada jugador para adaptar su juego al paso del tiempo. Algunos pierden explosividad, pero ganan lectura del juego; otros reducen su volumen ofensivo, pero aumentan su impacto en el grupo. Y así consiguen seguir siendo útiles en una liga cada vez más exigente.
La experiencia también se mide en liderazgo
No todos los veteranos que siguen compitiendo en la Liga Endesa destacan por sus números. Muchos de ellos mantienen su importancia en aspectos que van más allá de la estadística: liderazgo en el vestuario, control emocional de los partidos o capacidad para sostener al grupo en los momentos difíciles. Son jugadores que quizá ya no lideran el boxscore, pero siguen teniendo un peso enorme en la dinámica del grupo.
Uno de los ejemplos más claros es Sergio Llull, que a sus 38 años continúa siendo una figura fundamental dentro del Real Madrid Baloncesto. Sus números ya no reflejan el impacto que tuvo en su etapa de “MVP europeo”, pero su liderazgo, su experiencia en finales apretados y su capacidad para aparecer en momentos decisivos siguen siendo un valor en alza para el equipo blanco. Algo similar ocurre con veteranos como Pere Tomàs en Covirán Granada, Pierre Oriola en Manresa o Pablo Almazán en San Pablo Burgos, jugadores cuya influencia en el vestuario supera ampliamente lo que indican sus minutos en pista.
Otro caso especial dentro de esta generación de veteranos es el de Ricky Rubio, cuya presencia vuelve a poner en valor la experiencia y la lectura del juego desde la posición de base. Más allá de sus números, su impacto se mide en la organización del juego, el control del ritmo y el liderazgo dentro del grupo, un perfil que demuestra cómo algunos jugadores prolongan su relevancia desde la inteligencia táctica.
Incluso en equipos que compiten al máximo nivel, la experiencia sigue teniendo un papel importante dentro de la rotación. Jugadores como Nihad Đedovic en Unicaja Málaga o Jan Vesely en el FC Barcelona Baloncesto aportan conocimiento del juego, solidez defensiva y cabeza fría en equipos con aspiraciones. Son perfiles que demuestran que en la Liga Endesa la veteranía no solo produce estadística, sino que genera esos intangibles tan necesarios para dar un salto cualitativo a un equipo.
Liga Endesa ACB: donde la experiencia sigue marcando diferencias
Más allá de los números individuales, el mapa de veteranos en la Liga Endesa revela algo muy significativo: la experiencia sigue teniendo un peso real dentro de muchos proyectos. Algunos de los equipos más sólidos de la competición cuentan con jugadores de más de 35 años que resuelven los partidos.
El ejemplo más evidente aparece en La Laguna Tenerife, donde la veteranía se ha convertido casi en una seña de identidad con jugadores como Marcelinho Huertas, Giorgi Shermadini, Aaron Doornekamp o Tim Abromaitis formando el núcleo de un equipo competitivo año tras año. Algo parecido ocurre en proyectos como Unicaja Málaga, donde perfiles experimentados como Nihad Đedović o Augustine Rubit aportan equilibrio dentro de rotaciones profundas, Joventut que tiene e la pareja Rubio-Tomic una dupla de lujo en todos los sentidos, o en el Barça Basket donde Nicolás Laprovittola o Jan Vesely siguen teniendo un papel relevante en un equipo diseñado para competir por todo.
En el fondo, todos estos casos apuntan a una misma conclusión: la edad ya no determina necesariamente el final del rendimiento deportivo. En el baloncesto moderno, a pesar de haber subido la exigencia física, algunos jugadores han aprendido a cuidar su cuerpo de manera más eficiente, reinventarse, adaptar su juego y encontrar nuevas formas de seguir siendo útiles en pista. La Liga Endesa, cada temporada vuelve a demostrarse que, cuando el talento se mezcla con la experiencia, el DNI deja de ser una barrera para seguir compitiendo al máximo nivel.