El mercado ACB sigue moviéndose con intensidad en estas fechas, en las que muchos clubes empiezan a cerrar decisiones clave de cara a la planificación de la próxima temporada. Más allá de los fichajes, las renovaciones se han convertido en un elemento estratégico fundamental, ya que varios equipos apuestan por dar continuidad a los proyectos como el caso de San Pablo Burgos.
Porfi Fisac renueva con el San Pablo Burgos
Tal y como ha informado el Diario de Burgos, la continuidad de Porfi Fisac en el San Pablo Burgos se ha asegurado tras cumplir el objetivo marcado a su llegada: la permanencia en ACB. El club había pactado con el entrenador una renovación automática en caso de lograr la salvación, una condición que se ha cumplido después de una reacción notable del equipo desde su llegada en diciembre.
Desde su incorporación, el balance del equipo ha mejorado claramente, con 10 victorias y 14 derrotas, en un contexto complicado por las lesiones y la inestabilidad de la plantilla. Jugadores como Ethan Happ fueron piezas clave en el inicio, mientras que la evolución física de Raul Neto y las incorporaciones de Max Heidegger y Jaden Shackelford han ayudado a sostener al grupo, pese a la posterior baja de Jhivvan Jackson.
La mejoría del San Pablo Burgos con Porfi Fisac en números
El San Pablo Burgos ha protagonizado una gran reacción en la segunda vuelta de la temporada en ACB, dejando atrás un inicio muy flojo. Con la llegada de Porfi Fisac, el equipo ha cambiado su dinámica de forma notable, después de haber conseguido solo 3 triunfos en la primera parte del curso. Este crecimiento no solo se refleja en los resultados, sino también en una mayor solidez colectiva que le ha permitido lograr la permanencia.
En el aspecto estadístico, el conjunto burgalés ha mejorado tanto en ataque como en defensa. Ha aumentado su anotación media (de 88,1 a 90,9 puntos), mientras que ha reducido los puntos encajados (de 97,2 a 91,6). También ha incrementado sus canastas de dos (de 23,1 a 25,3) y triples (de 7,5 a 8,1), además de mejorar los rebotes totales (de 35,3 a 36,3), con más presencia ofensiva (de 11,9 a 12,8). En la circulación de balón también ha progresado, subiendo las asistencias (de 17,4 a 18,1) y reduciendo las pérdidas (de 15,0 a 12,3), lo que refleja un juego más ordenado y eficaz.