Las numerosas bajas y cambios en la plantilla han marcado la temporada del Baskonia, obligando a Paolo Galbiati a reinventar constantemente las rotaciones para mantener al equipo competitivo. Pese a las adversidades, el técnico ha logrado sostener un alto rendimiento, apoyado en una fuerte conexión con el vestuario y la afición, aspectos clave para que la dirección deportiva tome la primera gran decisión del mercado de fichajes.
Las bajas y las adversidades de Galbiati en Baskonia
Paolo Galbiati ha logrado sostener al Baskonia en una temporada especialmente complicada en lo físico y en la rotación. El equipo ha tenido que convivir durante el curso con bajas importantes y continuadas como las de Tadas Sedekerskis, Khalifa Diop, Rodions Kurucs o Markus Howard, además de movimientos de plantilla como la salida de Samanic o Diallo, lo que obligó al técnico a reajustar constantemente las rotaciones.
Pese a ese contexto, el conjunto azulgrana ha mantenido un alto nivel competitivo, pasando de un arranque irregular de 4-5 en ACB a cerrar la fase regular con un notable 25-9, encadenando un parcial de 21-4 en el tramo decisivo del campeonato. La capacidad del entrenador para redistribuir roles y mantener enchufada a la plantilla ha sido clave para que el equipo siguiera compitiendo por objetivos altos.
La conexión Galbiati-Baskonia para liderar el proyecto
Otro de los motivos para la continuidad de Galbiati en el proyecto es que ha conseguido generar una relación muy sólida con el vestuario desde su llegada. Su forma de trabajar ha hecho que los jugadores se sientan importantes dentro de la rotación, respondiendo con compromiso incluso en momentos de dificultad y con ausencias relevantes, lo que ha reforzado la cohesión del grupo a lo largo de la temporada.
Esa conexión también se ha trasladado a la afición del Buesa Arena, que ha identificado rápidamente su estilo intenso y su carácter cercano. El apoyo en la grada ha ido creciendo durante el curso, con muestras constantes de respaldo y una sintonía evidente entre técnico, equipo y público, lo que ha hecho recapacitar a la directiva en la búsqueda de un sustituto.
La Copa ACB, la punta del iceberg para Galbiati
Por último, el punto más alto de la temporada llegó con la conquista de la Copa del Rey, un título que el Baskonia no lograba desde hacía 17 años. El equipo firmó una actuación de enorme nivel en la final ante el Real Madrid, al que superó con claridad (89-100), en un partido que confirmó la capacidad del grupo para competir al máximo nivel en los momentos decisivos y que supuso el gran impulso del proyecto de Galbiati en el Buesa Arena.