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El antes y después de una leyenda: Tyrone Bogues

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"Siempre creí en mi mismo, sabía que tenía habilidades como talento, velocidad y potencia, y que si las sabía poner en práctica sacaría ventaja respecto a otros jugadores. Este es el tipo de actitud con la que yo cada noche saltaba a la cancha, y siempre pensé que en el baloncesto había un sitio para mí”.

Son afirmaciones de un tipo al que la lógica le decía que el baloncesto no era una buena idea, pero cuya testarudez por alcanzar su sueño se impuso a las barreras físicas con las que contaba de antemano. Por si esto fuera poco, a lo largo de su vida mucha gente se encargó de recordarle que su deseo era inalcanzable, que tirara la toalla, pero nunca desistió en su empeño, ofreciendo una pedagógica lección y alcanzando a su vez el ansiado sueño americano.

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El jugador más alto, Manute Bol (2.31), coincidió en Washington con Tyrone Bogues, el más bajo de la historia de la NBA (Foto: Clifford Ginsburg)
La historia de Tyrone Bogues es una demostración de que con esfuerzo, dedicación y sacrificio ninguna meta es inalcanzable. Bogues fue un jugador de baloncesto de la década de los 90 y parte de los 80, pero no uno cualquiera, sino el que ostenta la marca de ser el jugador más bajo de la historia de la NBA. Con sólo 1’59, jugó durante 14 años en la mejor liga de baloncesto del mundo, y aunque no fue una figura al máximo nivel, se erigió en un ídolo para muchos aficionados, que se identificaban con él porque seguro que en alguna ocasión ellos también habían permanecido en una situación de inferioridad, o simplemente porque, como puede ocurrir en las peleas del colegio, siempre te pones de parte del débil, al estilo David y Goliath. Lo fácil para él hubiera sido dejarlo por imposible, pero no desistió. Esta es la historia de un enano en un mundo de gigantes.

INFANCIA DIFÍCIL

Tyrone Bogues nació el 9 de enero de 1965 en Baltimore, Maryland. La atmósfera para la formación de un niño no era la idónea. Creció en una zona de suburbios en la que destacaban las drogas y las fogatas, que daban calor a la mucha gente que vivía en las calles. Su padre era trabajador portuario, y él era el más joven de los cuatro hermanos. Desde una temprana edad, a Tyrone le comenzó a gustar el baloncesto y lo practicaba en la cancha del barrio. Casualmente, entre sus amigos de ‘pachangas’ se encontraban futuros jugadores NBA como Reggie Williams y David Wingate, con los que realizaba concursos de mates con una caja de leche colgada sobre una valla. Cuando cumplió los doce años, Bogues sufrió el primer revés de su vida.Su padre fue inculpado de un asalto a mano armada y condenado a cárcel. Todos los caminos hacia los que se podía dirigir el pequeño de la familia se encaminaban hacia la delincuencia, pero supo bordearla, en parte precisamente por su padre.

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yrone Bogues posando junto a sus compañeros de instituto, entre ellos el desaparecido Reggie Lewis y Reggie Williams, en el Dunbar High School
Desde el colegio, Bogues sobresalía por su baja estatura en un deporte de altos, lo cual fue un factor con el que tuvo que aprender a convivir. Comenzó a destacar en el baloncesto gracias, quien se lo iba a decir, a su progenitor, que ejerció de intenso motivador. Desde la cárcel le escribía cartas animándole a continuar esforzándose en el deporte para no acabar como él y el menudo jugador sintió aquello como una obligación.

Llégo la hora de acudir instituto, y el joven se enroló en las filas del Baltimore's Southern High School. Su calidad no cayó en saco roto. Un entrenador llamado Leon Howard quedó embelesado con aquel pequeño jugador, y le llevó hasta el Dunbar High School, donde el nivel de baloncesto era más cualificado . En su año senior Dunbar ganó 59 partidos consecutivos y Bogues fue nombrado mejor jugador de aquel conjunto, superando a Dwayne Woods, líder del equipo. Además, fue allí donde le bautizaron con el sobrenombre de “Muggsy”, que le acompañó desde entonces. Bogues comenzaba a escribir páginas importantes en su historia, aunque su desconsuelo era seguir viendo a su padre entre rejas.

EN LA UNIVERSIDAD ESTUVO A PUNTO DE DEJAR EL BASKET

Con una gran fama a sus espaldas, llegó a la Universidad de Wake Forest, donde los acontecimientos se desmarcaron del rumbo que parecían predestinados. Aquello no fue como él se imaginaba. Bogues cayó en un gran bache debido a la presión de la universidad. Las clases eran difíciles, y el alumnado no recibía bien a los estudiantes con becas atléticas. Incluso, llegó a replantearse salir de allí y dejar el baloncesto, pero el empeño que siempre había demostrado, se hizo patente una vez más, y decidió seguir el camino con el que siempre había soñado. Con el paso del tiempo, las cosas comenzaron a cambiar y su baloncesto fue en auge, finalizando sus cuatro años universitarios con unas medias de 11,3 puntos, 8,4 asistencias- entre los diez mejores del país-, y 3,1 robos por partido, a lo que sumó 3 rebotes por encuentro, ilógico para su estatura. Wake Forest decidió retirar su camiseta. A partir de aquí, ‘Muggsy’ emprendió el rumbo a la NBA, al igual que hizo 18 años después otro pequeño base, aunque no tanto (1’83), salido de la Universidad situada en Carolina del Norte, y llamado Chris Paul, que siguió el sendero que ya había marcado su predecesor.

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Tyrone Bogues impresió en el Mundial de España de 1986
Así, Bogues fue elegido en 1987 en 12º posición por los extintos Washington Bullets. Aquel año seguro que será el que Bogues guarde más hondo en su memoria y con España como protagonista. Antes de debutar en la NBA y de cumplir varios sueños, participó con la selección americana en el Mundial de España, donde USA se proclamó vencedora. En aquel momento, Drazen Petrovic , junto con los Divac, Kukoc, etc era una amenaza incluso para los americanos. En el grupo de segunda ronda Yugoslavia y Estados Unidos se enfrentaron, y el genio yugoslavo sufrió en sus carnes un marcaje de libro por parte de un desconocido jugador que no llegaba al 1’60, borrando del mapa al que los expertos consideraban un jugador indefendible.

Ya en los Bullets, casualmente coincidió con el jugador más alto de la historia de la NBA , el sudanés Manute Bol (2’31), setenta centímetros más alto que él.

NBA Action Muggsy Bogues

Con su primer contrato el pequeño de cuatro hermanos cumplió tres objetivos: Comprarse un Mercedes, comprar una casa nueva a su madre, y como no, contratar a un buen abogado para poder sacar a su padre de la cárcel, que así fue. El sueño americano hecho realidad. Sin embargo, en lo deportivo, al diminuto base la altura le volvió a jugar una mala pasada. El entrenador del equipo, que no contaba para nada con él, llegó a llamarle enano y a menospreciarle como jugador. Parecía difícil encontrar respuestas a esta situación, y la franquicia argumentó que quizás era demasiado bajo para triunfar, a lo que él respondió que ya sabían a quien se iban a encontrar. ‘Muggsy’ había resbalado en su primer intento, aunque no logró no caerse del todo aferrándose a una franquicia que confió en él como Charlotte Hornets donde comenzó a ver la luz. Con la incorporación al antiguo equipo de Gene Littles y especialmente de Allan Bristow todo cambió.

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Tyrone Bogues hizo historia tras ser el jugador más bajo en jugar en la NBA, además cuajó una gran carrera (Foto: Miqui Forniés)

 

EN CHARLOTTE EXPLOTA

Bristow entendió que debía explotar las cualidades de aquella ‘hormiga atómica’ con un sistema veloz. Rápidos contraataques donde Bogues manejaba la bola como si la tuviera pegada a la mano, y un gran control del juego provocaron que el base encontrara por fin la horma de su zapato. Se sentía a gusto y trasmitía alegría a sus compañeros, entre los que se encontraban Alonzo Mourning y Larry Johnson, lo que se tradujo también en una gran simpatía de los aficionados hacia el equipo de moda por entonces. En 1990, el ex de Dunbar parecía ya un jugador consagrado. En la temporada 93-93 10.8 puntos y 10.1 asistencias en 77 partidos, segundo mejor registro estando tan sólo por debajo del gran John Stockton. De entre los cuatro cursos anteriores ya había promodiado más de 9 con el tope de su carrera en la 89-90 acreditando 10.7 pases de canasta, atrás dejaba a gente de la calidad de Isiah Thomas, Terry Porter o Mark Price. El siguiente año se iría hasta 8.7 y su equipo caería en primera ronda de los playoffs ante los Chicago Bulls a los que volvió a acudir Michael Jordan . Bogues también destacó por robar muchos balones. Muchos bases reconocieron que era muy incómodo para ellos que les presionaran el bote del balón desde tan abajo. El base de Baltimore volvía a explotar sus virtudes a un 200%.

Cumplidos los diez años en la NBA le traspasan a Golden State, y a partir de ahí las lesiones le comienzan a lastrar. El esfuerzo realizado durante tantos años por contrarrestar la escasez de centímetros con un gran tono físico le minó sus posibilidades de continuar realizando un juego eléctrico, y tras un breve paso por los Toronto Raptors, se retiró. Quedan en el recuerdo esas carreras a lo largo de toda la pista en tres segundos en las que los contrarios eran incapaces de robarle el balón debido a lo bajo que lo botaba y esas penetraciones sin ningún tipo de rubor. Aunque si hay que destacar una jugada en particular, la más espectacular podría ser: ¡¡¡el tapón que le colocó a Patrick Ewing (2.13), uno de los pívots dominantes del momento!!!

Video - Muggsy Bogues Blocks Ewing

ACTUALIDAD

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Tyrone Bogues el pequeño gran hombre que conquistó los corazones de Charlotte hasta el infinito (Foto: NBA)
Tras dejar las canchas, se dedicó a negocios inmobiliarios aunque el gusanillo del baloncesto le picó de nuevo. Decidió hacerse entrenador y recaló en las Charlotte Stings de la WNBA, donde se mantuvo en el cargo hasta 2007. Su altura entre las chicas también se hizo patente ya que todas las componentes de aquel equipo sobrepasaban a “Mugsy”. Tras dejar el cargo ejerció como embajador de los Charlotte Bobcats durante un tiempo hasta que decidió dejar a un lado todo lo relacionado con el baloncesto. Actualmente vive en Charlotte con su familia dedicado a la buena vida: navegar y jugar golf. Merecido descanso para alguien que se tuvo que superar partido a partido.

 

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Comentarios

Es posible que la titularidad en la NBA le viniera grande, porque lo cierto es que en defensa sufría mucho (los rivales tiraban por encima de él con demasiada comodidad). Pero demostró ser un buen jugador y no la atracción de feria que parecía en sus primeras temporadas.

Ejemplo de superación, yo lo recordaré por aquel marcaje a Petrovic (y por comer patatas fritas en el banquillo, como reconocía). A pesar de esto, en la NBA sufría mucho cuando lo llevaban al poste y, como se ha apuntado, se lanzaba con facilidad por encima de él. Por cierto, en el 86 creo que todavía Kukoc no se había incorporado a la selección plavi (Divac, sí, por sus famosos dobles en la semifinal).

Que bonito era aquél equipo de Charlote, el cinco inicial jugaban con los dorsales 1 al 5, o salían corriendo como galgos o se la jugaba "la abuela de Urkel", pero nada más, y los Bulls se los merendaban fácil. La verdad es que este tio nos caía bien a todos, aunque sólo lo hubieran fichado en Wash.B. para tener pareja de circo, el más alto y el más bajo, cosas del marketin americano. Los partidos NBA que yo tengo me los he bajado todos con el Emule, en NBA.com se pueden ver, pero pagando y hay otra página que se llama "tarjeta roja" o algo similar que tiene cualquier deporte, pero muchos también son pagando.

Tuve la gran sensación de verle en directo en el Mundial del 86, en un Italia-EE.UU. Me impresionaron dos cosas, la primera obviamente su escasa estatura, y la segunda la rapidez con la que lanzaba el juego, era coger la bola y salir corriendo. Un gran jugador. Por cierto gran selección USA la del mundial de España.

wow!! vaya historia, digna de Hollywood, ahora que están en crisis de ideas, podían tirar de aquí. Felicidades por tan buen artículo

De pequeño era mi ídolo. Cuando tenía 7 u 8 años, en una camiseta gris de tirantes escribi en grande, y con un rotulador, su nombre y número.

Gracias por estos artículos. Me gustaría saber qué fue de Harold Miner...

Bon dia, admirable jugador (el preferido de mi padre) pero kukoc no habia debutado ni en la jugoplastika. Recuerdo un partido despues de ese mundial, de korac del barça en split que en el descanso un flaco zurdo tiraba y pere barthe dijo "señores fijense en este jugador que va a ser una estrella". las figuras de aquella jugoplastika entrenada por slavnic que jugaba korac eran radja y perasovic y el era el junior. Inolvidable.

vaya vaya...
de verdad el mejor jugador de la nba, sin tener los atributos para llegar a la Nba...
ejemplo de constancia y de nunca darse por vencido sin importar los obstaculos...
jugadores asi hacen mucha falta hoy en dia en una liga muy acomodaticia y donde parece que la gente con llegar ya tiene...