Tras una nueva victoria de los Los Angeles Lakers en el tramo final de la temporada regular, LeBron James, que registró un triple-doble ante los Washington Wizards, hizo una valoración sobre el buen momento que atraviesa el equipo.

El secreto del éxito

Para el astro de 41 años, lo que ha garantizado la química del equipo dentro de la cancha es la relación que los propios jugadores han ido construyendo a lo largo de la temporada, especialmente en los largos viajes para los partidos fuera de casa.

En el último viaje, por ejemplo, el equipo se reunió durante un día libre para jugar al golf. El contenido que ellos mismos publicaron mostró un ambiente relajado, distendido y muy divertido.

“Estamos en una etapa excelente. La química entre nosotros es fantástica, a todo el mundo le encanta estar juntos. Nos encanta jugar los unos por los otros, nos encanta estar juntos fuera de las canchas. Somos un grupo muy unido”, valoró el veterano.

LeBron parece haber sido el último en encajar en el entendimiento fuera de las canchas; al inicio de la temporada, mientras se recuperaba de una lesión en el nervio ciático, apenas aparecía con el grupo más allá de los partidos. Ahora, sin embargo, se ha convertido en uno de los principales pilares dentro y fuera de los encuentros.

Alto nivel a los 41 años

En ausencia de Luka Doncic, LeBron condujo a los Lakers hacia otra victoria importante en este tramo final y además anotó el triple-doble número 125 de su carrera con 21 puntos, 10 rebotes y 12 asistencias.

Además del juego de alto nivel que sigue mostrando a los 41 años, James también vive momentos históricos al jugar junto a su hijo, Bronny James. La semana pasada, incluso le dio una bonita asistencia al joven, que no desaprovechó la posesión y amplió el marcador para los Lakers.