En medio de los controvertidos rumores sobre la vida personal de Luka Doncic, LeBron James tomó la palabra para hacer una declaración muy sincera sobre la relación que ambos han ido construyendo desde la llegada del esloveno a los Los Angeles Lakers.
Son muchos los comentarios que apuntan a que las dos estrellas del equipo no se llevan bien, especialmente por parte del propio LeBron, quien dejó de ser el protagonista del equipo en la temporada actual y aparentemente no lo tomó del todo bien. En el plano oficial, sin embargo, el ambiente es otro.
¿Fin de las tensiones?
“Simplemente adoro a ese chico. Me encanta todo de él. Solo quiero que lleve su carrera tan lejos como desee. Y estoy feliz de ser una pequeña parte de ese camino. Ojalá pueda llevarse algo de mí”, declaró el veterano a ESPN.
En los partidos más recientes de los Lakers, concretamente en la racha de tres derrotas consecutivas tras el All-Star Game, el ambiente entre Luka y LeBron en los vestuarios no parecía ser el mejor, sobre todo después de las declaraciones de ambos jugadores.
Al final del partido contra el Orlando Magic, Doncic renunció a intentar un game-winner en una jugada ensayada y le pasó el balón a James, quien no lo esperaba y acabó fallando el lanzamiento improvisado. Eso le costó al equipo una victoria que estaba al alcance.
Tras el encuentro, LeBron fue preguntado por la prensa sobre la jugada y, frustrado, respondió pidiendo simplemente a los periodistas que le preguntaran al esloveno el motivo de esa decisión polémica en los segundos finales.
Luka, por su parte, asumió la responsabilidad del error, explicó que se sintió demasiado lejos del aro y negó haber hablado con LeBron tras la derrota, lo que apuntaba a una posible crisis en el vestuario. Todo indica, sin embargo, que eso ya está olvidado.