Un traspaso que involucre a LeBron antes de la fecha límite del jueves parece muy improbable, pero existe un escenario mucho más realista: que deja a los Lakers en la offseason, cuando pueda convertirse en agente libre.

¿LeBron James y los Lakers, una separación inevitable?

Durante meses, el futuro de LeBron James ha sido un tema constante de discusión —incluyendo conversaciones sobre hasta dónde estarían dispuestos a llegar los Lakers sin él. En una transmisión en vivo el lunes, el insider Jake Fischer dijo que, en su opinión, ambas partes estarían listas para terminar el ciclo en la próxima offseason.

Según Fischer, la percepción actual en Los Angeles es que el fin de la asociación es inminente: los Lakers están listos para avanzar sin LeBron, y LeBron también está listo para abandonar a los Lakers. Describió esto como un sentimiento que está “prácticamente dado por sentado” sobre lo que vendrá en la offseason.

¿Por qué el tema divide a los aficionados?

Hay sin duda aficionados de los Lakers que aceptarían —o incluso querrían— una despedida al final de la temporada. LeBron está en su octava temporada con la franquicia y, aunque llevó al equipo al título en 2020, parte de la afición cree que el resultado general del período quedó por debajo de las expectativas, considerando la magnitud de la era LeBron y el estándar histórico de los Lakers.

Al mismo tiempo, LeBron sigue siendo un nombre enorme dentro y fuera de la cancha, y cualquier salida cambia completamente el ecosistema del equipo: identidad, ambición inmediata, narrativa y construcción del plantel alrededor de Luka Doncic, ahora tratado como el nuevo pilar.

La forma actual del equipo y limitaciones para hacer cambios en el plantel

Los Lakers están 29-19, aferrándose a la sexta posición en el Oeste, incluso con Doncic teniendo una de sus mejores temporadas. Aun así, existe el argumento de que el equipo tiene poco margen para reforzarse de manera tradicional debido a pocos activos traspasables y las restricciones impuestas por un hard cap más estricto.

En este escenario, dejar ir a LeBron podría ser visto como una forma de recuperar flexibilidad y acelerar una reconfiguración del plantel —una ruta para intentar volver a la verdadera contienda por el título más pronto, en lugar de permanecer atascado con un plantel que no tiene muchas vías de mejora.

El contrapunto: mantener a LeBron podría ser el camino más corto

Por otro lado, también hay una manera en que mantener a LeBron tiene sentido: si aceptara un contrato más favorable para el equipo por uno o dos años más, podría permitir a los Lakers retener talento de élite en el plantel mientras intentan encajar mejor las piezas alrededor de Doncic. En teoría, un equipo con Luka y LeBron todavía tendría su atractivo y un techo muy alto, siempre que el resto de la rotación se ensamblara coherentemente.

El punto central, por ahora, es que la especulación no es sobre un traspaso inmediato en la deadline, sino sobre la offseason. La declaración de Fischer apunta a una atmósfera de “fin de ciclo” que, si se confirma en los próximos meses, podría marcar uno de los puntos de inflexión más importantes para los Lakers en la era post-2020: la transición definitiva a un proyecto construido alrededor de Luka Doncic.