El entrenador JJ Redick confirmó antes del duelo contra los Nuggets que la recuperación del base viene evolucionando bien y que el regreso debe suceder durante el actual viaje de los Lakers.

La recuperación avanza después de cuatro semanas

La previsión inicial era de cuatro semanas fuera, y ese período está a punto de concluir. Los Lakers están en una secuencia de ocho partidos lejos de casa que termina el 1º de febrero; salvo imprevistos, Reaves debe estar de vuelta antes de esa fecha. La pantorrilla ha sido un problema recurrente: al comienzo de la temporada, ya había perdido una semana por un estiramiento leve, retornando por solo dos partidos antes de sufrir la nueva lesión.

Cuando en cancha, Reaves vive su mejor temporada. Tiene promedios de 26.6 puntos, 5.2 rebotes y 6.3 asistencias, todos números récords en su carrera. Su vuelta dará a los Lakers la oportunidad de observar, por fin, el trío formado por LeBron James, Doncic y Reaves actuando junto con más consistencia. Hasta ahora, los tres compartieron la cancha en solo ocho partidos, sumando 140 minutos.

Lesión saca a Reaves de la disputa por premios individuales

A pesar del retorno próximo, Reaves perdió 19 partidos y, por las reglas actuales, está oficialmente inelegible para premios individuales al final de la temporada, como selecciones para All-NBA. La decisión puede parecer injusta ante el nivel que presentó hasta lesionarse, pero forma parte de las normas vigentes. Aun así, por el perfil colectivo del jugador, es improbable que esté preocupado con récords personales en este momento.

Con casi la mitad de la temporada restante, el regreso de Reaves llega en óptimo momento. Los Lakers todavía buscan estabilidad, especialmente con el plantel completo disponible, y la presencia del base debe elevar el potencial competitivo del equipo. Con él saludable, las posibilidades de consolidar la campaña de los Lakers y luchar por plaza sólida en los playoffs aumentan significativamente.