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Súper equipos NBA: Boston Celtics 2008

Después de la marcha de LeBron James a Los Angeles Lakers, el otro gran movimiento de la agencia libre tiene nombre, DeMarcus Cousins. Por si fuera poco el súper equipo que se ha formado en la bahía de Oakland, han añadido al considerado mejor pívot actual en plenas condiciones.

A raíz de aquí puede surgir la curiosidad de hacer una pequeña serie repasando los distintos súper equipos que han habitado con éxito o no han logrado cumplir las expectativas esperadas en la mejor liga del mundo. Este repaso que haremos constará de tres partes: su formación, ya sea por medio de la agencia libre, vía draft o vía trade; el desempeño del conjunto durante el tiempo en el que los principales jugadores eran parte de la plantilla y finalmente la fragmentación y el declive del proyecto tras llegar a su pico.

Por último, cualquier propuesta es bienvenida por parte de todos vosotros, lectores.

La serie debuta con un clásico reciente, los Boston Celtics de Ray Allen, Paul Pierce y Kevin Garnett.

FORMACIÓN

Corría el año 2007 y la franquicia de Massachussets naufragaba en el desierto alcanzando tan solo las veinticuatro victorias en la 2006/07 con un núcleo formado en torno a Paul Pierce –se perdió 35 partidos esa temporada- y jugadores jóvenes como Al Jefferson, Tony Allen, Kendrick Perkins o Rajon Rondo.

El histórico conjunto céltico se plantaba en el sorteo del draft de 2007 con el segundo peor récord del año justo después de los Grizzlies de Pau Gasol y con su estrella, el mítico número 34, en el punto más bajo de su relación con la franquicia. Tom Heinsohn acudía al sorteo como representante de los verdes que no esperaban nada peor que un pick 2 y se acabaron encontrando con la quinta elección de ese año. Toda la parroquia Celtic estaba devastada pues pensaban que estaban destinados a recibir a Greg Oden o Kevin Durant apenas unos meses después pero apareció Danny Ainge.

No era su primer movimiento polémico –ya había traspasado a Antoine Walker- y ahora sabemos que no iba a ser el último. La noche del 28 de junio de 2007 veía como Greg Oden era el primero que subía a saludar al comisionado David Stern como número 1 del draft. Los Celtics elegirían a Jeff Green en esa “desafortunada” quinta posición pero el momento estelar llegaría ya entrada la segunda ronda. Curiosamente era el turno del archienemigo por antonomasia, Los Angeles Lakers, con el pick 40 y era el actual comisionado Adam Silver el que hacía una pausa previa a la elección para anunciar la bomba de la noche: los Seattle Supersonics traspasaban a Ray Allen y al recién drafteado Glen Davis a cambio de Jeff Green, Wally Szczerbiak, Delonte West y una futura segunda ronda.

Sabido era en la liga que Allen –la alternativa era Shawn Marion- llevaba siendo objeto de deseo de Ainge que ya intentó su traspaso meses atrás pero como el propio General Manager decía al término de esa noche: “Creo que seremos capaces de hacer al menos un par de movimientos más antes de que acabe el verano”.

Ni mucho menos era una predicción ya que tan solo tres días después, la franquicia más exitosa de la NBA adquiría en un mega traspaso a Kevin Garnett procedente de Minnesota Timberwolves. El precio a pagar fue bastante alto: Al Jefferson, Theo Ratliff, Gerald Green, Sebastian Telfair, Ryan Gomes y dos rondas del draft – los Wolves escogerían a Jonny Flynn y Wayne Ellington-.

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Pierce, Garnett y Allen (Foto: boston.com)

Ahora sí, tras una larguísima travesía en el desierto de más de veinte años, los Celtics pasaron de ser el segundo peor equipo de la liga a ser uno de los grandes candidatos al anillo de 2008 y todo ello con Danny Ainge como artífice del que es considerado el mejor logro de su carrera como GM, que no es poco. Además, apuntalaron la plantilla con varios agentes libres como James Posey, Eddie House o Scott Pollard.

Unido a estos fichajes, la plantilla con la que comenzaba la 07/08 estaba formada por: Rajon Rondo, Tony Allen, Glen Davis, Kendrick Perkins, Leon Powe, Gabe Pruitt y Brian Scalabrine.

Como diría años más tarde el propio Heinsohn hablando sobre ese verano: “Después del sorteo del draft, nos veíamos obligados a hacer un movimiento y lo hicieron. Trajeron a Ray Allen y a Kevin Garnett. Este es el clásico juego de salir ganando por perder”.

DESEMPEÑO

Viernes 2 de noviembre de 2007, era el día marcado por la afición Celtic para el retorno a la lucha por el anillo, un lugar que nunca debían haber dejado. Enfrente estaban los Wizards de Gilbert Arenas y Antawn Jamison, insuficiente para la primera cita entre Ray Allen y  especialmente Kevin Garnett que se fue hasta los 22 puntos, 20 rebotes y 5 asistencias en un partido que acabó con la primera victoria del Big Three.

Aprovechando las virtudes de su plantilla, Doc Rivers decidió forjar una muralla defensiva dónde el estandarte era Garnett bien escoltado por una defensa de perímetro excelsa de Rajon Rondo y Tony Allen principalmente. Al ecuador de la temporada, con 41 partidos jugados, el récord era de 34-7, siendo cinco de esas siete derrotas por cinco o menos puntos de diferencia. Eran realmente un equipo con un alto nivel de solidaridad defensiva que formaba un muro muy compacto difícil de penetrar por sistemas rivales.

Al final de temporada alcanzarían las 66 victorias con las que lograban pasar, de un año para otro, de ser la segunda peor franquicia de la liga a estar en la posición más alta de la liga, algo que no ocurría en la franquicia de Massachusetts desde la temporada 1985/86, con Bird, McHale o Parish y que acabó en anillo.

Se llegaba a la postemporada con Kevin Garnett como Defensor del Año, e integrante del mejor quinteto y mejor quinteto defensivo y con Danny Ainge con un merecidísimo premio al Ejecutivo del Año. Por si fuera poco, Paul Pierce también se asomaba en los mejores quintetos siendo votado en el tercer mejor quinteto de la liga.

Pero los playoffs son otra historia y tuvieron que jugar dos séptimos partidos y un sexto partido frente a Atlanta Hawks, Cleveland Cavaliers y Detroit Pistons respectivamente para conquistar la Conferencia Este y luchar por el anillo con Los Angeles Lakers, una rivalidad histórica que se repetía más de veinte años después. La eliminatoria en sí daría para una pieza aparte pero que resumidamente se puede plasmar la serie en la remontada de los de Doc Rivers en el Game 4 jugado en Los Angeles. En el Staples Center los aficionados de púrpura y oro se las prometían felices y ya se imaginaban el empate a dos después de sacar una victoria importantísima en el TD Garden en el Game 3 y con el partido encarrilado ya en el segundo cuarto con una ventaja de 24 puntos. Sería el veterano James Posey el que ejercería de microondas –quién lo diría- y rebajaría la ventaja con la ayuda más tarde de los titulares del equipo para acabar ganando aquel partido por seis puntos y estar a un solo paso de lograr el anillo.

Boston Celtics' amazing 24 point comeback vs Lakers (2008 NBA Finals Game 4)

Al final fue en seis partidos, en el Garden y con una ventaja de 39 puntos (131-92) en un partido monstruoso de Rondo y Garnett forzando hasta 19 pérdidas rivales. Alzaban el título y el banner 17 en una noche para la historia. Era el reencuentro de la lucha entre las dos grandes potencias históricas de la liga, una vez más, para luchar por ser el mejor.

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Boston Celtics 2008 (Foto: bostonglobe.com)

La 2008/09 empezó con la mejor racha de inicio de la liga por aquel entonces con un 28-2, el Garden se convertía en un fortín inexpugnable. No es fruto de la casualidad, seguro, que esta racha fuera cortada por los Lakers en el día de Navidad. A partir de ahí encadenaron siete derrotas en nueve partidos, provocando una pequeña crisis a nivel mediático pero a pesar de ello, iban encaminados a ser de nuevo los líderes de la temporada regular hasta que el 19 de febrero Kevin Garnett se lesionaba en una derrota ante los Jazz. Se perdería el final de temporada y los playoffs. Una baja muy sensible que mermaría a unos Celtics haciéndoles caer en segunda ronda ante los Magic de Howard y Turkoglu en siete partidos.

Una temporada después, el núcleo duro forjado en 2008 continuaba con las piezas añadidas de veteranos como Michael Finley o Rasheed Wallace y personajes excéntricos como el diminuto Nate Robinson. El cuerpo técnico, sabedor de la alta edad de la plantilla decidió hacer un uso más distribuido de las rotaciones para llegar con mayor frescura a los playoffs. Con un record de 50-32 ganaban una vez más la División Atlántica y además, Rondo se consagraba como un defensor de élite al ser incluido en el primer quinteto defensivo de aquel año.

Dos temporadas después, los Celtics se plantaban otra vez en las Finales tras superar a Miami Heat, Cleveland Cavaliers y su verdugo el año anterior, los Orlando Magic. Y otra vez los Lakers.

Fueron siete partidos emocionantes en los que los angelinos dieron de su propia medicina a los de la Costa Este con una defensa magistral. Son otras Finales de las que se podría escribir muchísimas páginas pero en las que los Celtics se vieron sobrepasados los dos últimos partidos. En un final emocionante del séptimo partido en el Staples Center, el equipo de Phil Jackson se llevaba la victoria final con unos grandísimos minutos de Pau Gasol. Boston luchó pero fue incapaz de superar al rival que estaba enfrente y que supuso el empate a anillos con 17 para cada uno.

DECLIVE

El declive empezaría ese verano de 2010 aunque los verdes seguían empeñados en conseguir más de 50 victorias una vez más, 56 para ser exactos. Con la vuelta de Delonte West o Jeff Green –si se puede considerar regreso-  y la llegada de Shaquille y Jermaine O’Neal ampliaban el fondo de armario para la 2010/11. Por desgracia se toparían con los Heat de LeBron, Wade y Bosh y caerían en cinco partidos. Algo que sucedería un año después en unas series deliciosas para el espectador. Esos siete partidos de las Finales de la Conferencia Este son una auténtica joya que cualquier aficionado al baloncesto debería visionar.

Tras esa derrota de la 2011/12, Ray Allen se marcharía a los Heat de manera muy polémica y por la que la relación del núcleo de 2008 se ha visto muy resentida. Numerosos han sido los episodios en los que Garnett, Pierce o Rondo han “olvidado” al fino escolta.

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Ray Allen con los Heat (Foto: pressherald.com)

Este duro golpe supuso el final de uno de los mejores equipos que ha dado la historia reciente de la NBA. Un año después, en el verano de 2013 y tras perder en primera ronda con los Knicks de Carmelo Anthony, Danny Ainge decidía traspasar al corazón y a la garra de aquellos Celtics. Paul Pierce y Kevin Garnett eran enviados junto a Jason Terry y DJ White a Brooklyn Nets a cambio de Gerald Wallace, Kris Humphries, Marshoon Brooks, Keith Bogans, Kris Joseph y tres primeras rondas del draft (2014, 2016 y 2018) junto al derecho de cambiar el mejor pick de 2017 a favor de Boston.

Ainge sabe cómo se juega a esto y esas rondas del draft fueron canjeadas por Marcus Smart y Jaylen Brown además de ser utilizadas en traspasos que acabaron con Kyrie Irving y Jayson Tatum en el equipo.

El resto es historia por hacer.

 

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