Hay muy pocos nombres más vinculados a la Final Four de la Euroliga que Saras Jasikevicius. El lituano, al margen de las 9 disputadas como jugador, ha dirigido desde el banquillo 7, camino de 8. Por si fuera poco, consecutivas. Desde aquella temporada 2017/18 con Zalgiris, ha estado presente en todas las ediciones menos la 19/20. Su coronación fue el pasado curso con Fenerbahce y querrá revalidar título.

La evolución de Saras Jasikevicius a la nueva subjetividad

El técnico siempre ha estado marcado por la influencia de la vieja escuela en lo gestual. Sin embargo, cualquiera que haya seguido su trayectoria estas temporadas ha podido percibir un cambio. Partiendo de la base de su excéntrico lenguaje no verbal, ha ido suavizando la dureza de sus palabras con la plantilla. La exigencia no baja, pero sí que existe una evolución.

Hablar del cambio de Saras Jasikevicius desde su primera Final Four Euroliga hasta ahora en lo emocional no es una cuestión menor. Para entender la metamorfosis de su pizarra, hay que entender el cambio de subjetividad de los jugadores y el nuevo paradigma baloncestístico. El deporte ha pasado de un sentido muy colectivo, de mucho juego de pases y entrenadores de ego fuerte en los banquillos al uno contra uno, estrellas y prioridad al talento.

En este contexto, el actual Fenerbahce de Saras Jasikevicius es un equipo muy adaptado a los nuevos tiempos. El técnico lituano no deja de ser discípulo de Zeljko Obradovic y tiene en herencia su gran cualidad, la adaptabilidad. Los otomanos aterrizan en la Final Four de la Euroliga con un ecosistema que beneficia mucho el talento individual de los Horton-Tucker, Wade Baldwin o Bonzie Colson.

¿Cómo llega a esta Final Four Euroliga el técnico lituano?

La gran baza de la actual plantilla de Fenerbahce de cara a la Final Four Euroliga es su amenaza en llegada y uno contra uno. Si bien otros equipos tienen roster con generación más repartida, los otomanos se sujetan en la verticalidad Wade Baldwin y Talen Horton-Tucker. Como contrapartida, Nando de Colo pone ese punto de generación en bloqueo directo.

Los perfiles de interiores de Saras Jasikevicius son todos continuadores, ágiles y especialistas en juego sin balón; es decir, muy enfocados en potenciar las internadas en la zona de sus exteriores. Evidentemente, el playbook de un equipo Final Four Euroliga entrenado por el lituano es verdaderamente extenso. Sin embargo, los bloqueos directos a campo abierto, los tiempos cortos de pick and roll (en finta o directamente fantasmas) y los manos a manos son el ABC de su libreto.

¿Cómo ha evolucionado el juego de la leyenda de los banquillos Euroleague?

La carrera de Saras Jasikevicius está marcada por el éxito sostenido. No es casualidad alcanzar ese número ingente de Final Four de la Euroliga. En este sentido, su gran cualidad ha sido saber sacarle partido a sus plantillas. La evolución ya no es que venga de sus etapas en Zalgiris o Barça Basket, es que respecto al pasado curso ya hay mucho cambio.

Si el actual Fenerbahce ha llegado a la Final Four Euroliga a base de situaciones ‘brush’ (pick and rolls a campo abierto), ‘slips’ (bloqueos con muy poco tiempo de contacto para favorecer la confusión para jugar 1×1) y manos a manos, el título del pasado curso no se cosecha así. La pasada temporada el juego tenía mucho más sustento en el bloqueo directo clásico acompañado de pantallas de indirectos para aislar ayudas. Con ello potenció mucho a Guduric y Devon Hall.

Al margen del cambio entre el propio Fenerbahce de Saras Jasikevicius del pasado curso y de este, la evolución de la pizarra en su carrera es inmensa. Seguramente, todos los aficionados del Barça Basket recordarán las interminables situaciones para Niko Mirotic en poste bajo que el lituano dibujaba. Una etapa de tres Final Four de Euroliga que nunca acabaron de conquistarse, pero recordadas por el excelso juego del conjunto.

Los intocables de Sarunas: El high-low de toda la vida

Una constante del libro de Saras Jasikevicius han sido su juego de alto-bajo. Desde Zalgiris con el primer Brandon Davis, pasando por el Barça Basket, hasta la actualidad, el lituano siempre ha sido un enamorado del juego high-low. La triangulación sigue muy presente en su playbook y a buen seguro que el aficionado la verá en esta Final Four Euroliga.

Ni que decir la cantidad de situaciones de ventaja que era capaz de encontrar con el Barça Basket desde el high-low. Con ello, atacaban tanto el mismatch contra defensas en cambio, como para triangular cuando le defendían el poste bajo por delante. Los Mirotic, Kalinic, Vesely, Davis… fueron clave en su etapa de culé. Sin embargo, esta idea de Saras Jasikevicius ya se fragua desde tiempos de Zalgiris.