El Real Madrid se enfrenta a un tramo decisivo en la Euroliga, donde cada partido puede marcar la diferencia en su camino hacia los playoffs y tan solo quedan dos jornadas por disputarse. Las salidas fuera de casa se han convertido en un auténtico desafío para los de Scariolo, y el equipo necesita mostrar su mejor versión si quiere mantener sus opciones intactas y que la calculadora sume en perfectas condiciones.
Los problemas del Real Madrid como visitante en la Euroliga
El Real Madrid está mostrando serias dificultades cuando juega lejos del Movistar Arena en la Euroliga, un factor que complica sus opciones de mantener el factor cancha en los playoffs. Con un balance de 5-13 en partidos fuera de Madrid, los blancos presentan el peor registro entre los 13 primeros clasificados y solo superan a equipos ya descartados, como Bayern Múnich, Virtus Bolonia, Baskonia, Anadolu Efes y ASVEL Villeurbanne.
Además, muchas de estas derrotas, como las sufridas en Bolonia, Múnich, París o Kaunas, se han escapado en los últimos minutos, reflejando uno de los grandes problemas del Real Madrid cuando juega de visitante: desconexiones y errores en momentos decisivos. Este rendimiento a domicilio marca un récord negativo para el club desde que la Euroliga se juega en formato de todos contra todos, con apenas un 27,7 % de victorias fuera de casa. Históricamente, solo dos equipos han llegado al top-6 de la competición con porcentajes peores que los actuales madridistas: el Maccabi (3-11) y el Efes (4-11) en la temporada 2021-22.
Las cuentas de la Euroliga al detalle para el Real Madrid
Con solo dos jornadas por disputarse, las cuentas del Real Madrid en la Euroliga se complican. Tras perder ante el Olympiacos, los blancos han caído al quinto puesto y se han despedido del liderato, con un balance de 22-13. Además, han perdido el average con el equipo griego (-2) y tienen complicado el desempate frente a sus perseguidores más cercanos: Zalgiris y Panathinaikos, que les han ganado en los enfrentamientos directos o dominan por pequeños márgenes.
Para asegurar uno de los cuatro primeros puestos y mantener la ventaja de pista en cuartos, el Real Madrid necesita ganar los dos partidos que le quedan: este jueves ante el Fenerbahçe en Estambul y la última jornada frente al Estrella Roja en casa. Si los blancos consiguen doblegar al Fenerbahçe, empatarían con los turcos, a quienes ya tienen ganados en ambos encuentros de la temporada, lo que les permitiría recuperar posiciones en la tabla.
Tienen asegurado el desempate contra equipos como el Hapoel (2-0), Valencia (+4) o Barça (2-0), pero perdido frente al Olympiacos, Panathinaikos y Zalgiris. Un solo fallo podría complicar su entrada directa a los playoffs e incluso podrían quedar fuera de los seis primeros si no logran cerrar los dos partidos restantes con victorias, dado que cualquier triple empate con sus rivales inmediatos les perjudicaría.