El Real Madrid Baloncesto tiene un partido verdaderamente complejo por delante. Los madrileños buscarán sobreponerse a la crisis de resultados fuera de casa. Sin embargo, su próximo duelo Euroliga será frente al Olympiacos de Evan Fournier, Tyler Dorsey, Sasa Vezenkov y compañía.

El Real Madrid Baloncesto podría necesitar la merjor versión de su fichaje veraniego

Lo que tendrá enfrente el Real Madrid Baloncesto no le pondrá nada fácil las cosas. El equipo de Sergio Scariolo, que ya de por sí le cuesta ganar a domicilio, se las tendrá que ver con un roster de estrellas, en una olla a presión como es el estadio de los griegos. Por ello, sumar a la causa a un jugador que viene teneniendo un curso difícil como David Kramer puede ser crucial. Su reciente nivel parece bueno y ya en la ida supo sacar una buena versión.

El partido de ida frente a los griegos en Euroliga en el Movistar Arena tuvo varios nombres propios. Más allá de las estadísticas de jugadores como Mario Hezonja o Gaby Deck, el nombre de David Kramer se coló en muchos análisis. Su desempeño conteniendo a un Evan Fournier inspirado fue motivo de alabanza. Además, siendo las fechas que eran, también de ilusión a largo plazo. La situación se truncó para el jugador del Real Madrid Baloncesto.

David Kramer, con varios frentes abiertos en Euroliga

El encuentro de ida entre Real Madrid Baloncesto y Olympiacos venía marcado por el impacto de Evan Fournier en el conjunto heleno. A día de hoy, si bien el francés suscita peligro, también habrá que contener a un jugador como Tyler Dorsey. David Kramer es un perfil algo más fuerte que el típico escolta defensor, como puede ser Abalde. Por ello, puede acabar encargándose del griego-americano, que llega muy entonado. Eso sí, con polémica sobre sus hombros.

A título individual, David Kramer también tendrá el reto de deostrar en un partido Euroliga contra un rival top, que tiene cabida en este Real Madrid Baloncesto. El alemán tiene un rol muy focalizado en la ACB y aunque tiene cierta particpación en Euroleague, seguramente quiera ganarse un puesto más regular en el equipo. Hacer de la necesidad colectiva, una oportunidad personal puede ser un win-win para club y jugador de cara a la recta final de curso.