El problemón de Baskonia parace NO tener solución

Foto de Redacción Solobasket
POR REDACCIÓN SOLOBASKET
Actualizado:
Compartir: ¡Enlace copiado!
IMAGO / ZUMA Press Wire

Baskonia ha comenzado la temporada con una carencia que parece tener una solución evidente. La salida de Alex Len dejó a Kenneth Faried prácticamente como único cinco puro y acudir al mercado parece el camino lógico para ganar centímetros y rebote. Sin embargo, los primeros partidos han dejado datos que complican ese diagnóstico. En Burgos concedió 23 rebotes ofensivos y ante Olympiacos lanzó 44 triples. Dos cifras aparentemente independientes que apuntan hacia una misma cuestión: el problema está en la pintura, pero no todo lo que ocurre allí es responsabilidad de los pívots.

El dato de Galbiati que cambia el problema de Baskonia

Burgos capturó 23 rebotes ofensivos frente a únicamente tres de Baskonia. Más interesante que el 51-26 global fue la explicación posterior de Paolo Galbiati: el técnico comentó en rueda de prensa que alrededor de 15 de esos 23 rebotes ofensivos fueron responsabilidad de los jugadores exteriores.

El dato cambia bastante la lectura. Cuando los interiores salen a realizar ayudas, bases y aleros deben bloquear a sus pares y proteger el espacio liberado. Incorporar un jugador de mayor tamaño ayudaría, pero no solucionaría automáticamente esas situaciones.

También resulta significativo que Baskonia consiguiera reaccionar sin modificar su estructura interior. Galbiati destacó la mejoría defensiva y la capacidad de Chris Duarte para atacar la pintura y generar ventajas, mientras Faried aportó energía en los minutos decisivos y parte de la solución apareció modificando comportamientos antes que nombres.

Los 44 triples esconden otro dato preocupante

El estreno de Euroliga contra Olympiacos había mostrado la otra cara del problema. Baskonia intentó 44 triples, exactamente el doble que su rival. La comparación con el resto de aquella jornada resulta todavía más llamativa: los otros trece equipos que habían jugado el jueves promediaron alrededor de 28 intentos. Paris fue el siguiente con 39.

El contraste apareció cerca del aro. Olympiacos terminó con un 66,7% en tiros de dos, mientras Baskonia se quedó en el 38,9%. Además, después de comenzar anotando sus seis primeros triples, el conjunto vitoriano atravesó un tramo de solo 3 aciertos en 22 intentos.

La cuestión, por tanto, no consiste únicamente en lanzar demasiado desde fuera. Sin una referencia interior consolidada, el perímetro termina asumiendo una parte excesiva de la creación. Cuando desapareció el acierto exterior, Baskonia encontró muchas más dificultades para generar una segunda vía ofensiva. Una situación que ya se intuía cuando Solobasket analizó las limitaciones del juego interior con el que Baskonia llegaba a su estreno europeo.

El mercado solucionará solo una parte

La salida de Len dejó a Faried como principal cinco puro, acompañado por alternativas como Sedekerskis, Kurucs o configuraciones de menor tamaño. En una temporada de ACB y Euroliga, disponer de otro interior permitiría repartir minutos, aumentar el tamaño y mejorar la protección del aro.

Baskonia ya ha acelerado la búsqueda de un nuevo interior en el mercado, aunque una de las primeras opciones estudiadas, Zacharie Perrin, presenta importantes dificultades. La necesidad, por tanto, existe y el club es consciente de ella.

Pero los primeros partidos separan dos necesidades diferentes. Una es estructural: Baskonia necesita profundidad interior. La otra es colectiva: cerrar el rebote, contener penetraciones y terminar cada defensa recuperando el balón.

Ahí adquiere importancia el cálculo de Galbiati. Si aproximadamente dos de cada tres rebotes ofensivos concedidos en Burgos correspondieron a acciones que debían controlar los exteriores, un nuevo cinco podrá mejorar el rebote, pero no bloquear por cinco jugadores.

Tres números para saber si Baskonia mejora

La doble jornada de Euroliga ofrecerá una respuesta rápida. Más que el marcador, habrá tres estadísticas especialmente interesantes: los rebotes ofensivos concedidos, el porcentaje rival en tiros de dos y el volumen de triples que Baskonia necesita para construir su ataque.

Si mejoran antes incluso de que llegue un refuerzo, Burgos habrá servido para identificar dónde estaba parte del problema. El mercado puede aportar centímetros, descanso para Faried y una referencia cerca del aro. De hecho, el debate sobre qué tipo de pívot encaja realmente en el sistema de Paolo Galbiati ya existía antes de comenzar la temporada.

Pero los primeros datos dejan una conclusión menos sencilla que “falta un pívot”: Baskonia tiene un problema interior que, en demasiadas ocasiones, empieza bastante lejos de sus interiores.

¿Te ha gustado el artículo?

Compártelo con quien también ame el baloncesto.

¡Enlace copiado!