La semana previa a la Final Four está marcada por una gran incertidumbre en el Valencia Basket, con la duda de la participación de alguns jugadores importantes a causa de problemas físicos. Esta situación genera incertidumbre antes de la cita ante el Real Madrid, pero que el tiempo premia a sus respectivas recuperaciones y es la gran duda en el entorno taronja.

Josep Puerto, seria duda para Valencia Basket en la Final Four de Euroliga 

La presencia de Josep Puerto en la Final Four es muy dudosa tras sufrir un esguince de tobillo en el playoff de Euroliga contra Panathinaikos. El capitán taronja aún no ha podido entrenar con el grupo y los plazos juegan en su contra, ya que el equipo viaja a Atenas sin que haya completado su recuperación. No obstante, quedan entrenamientos por delante en los que se podría probar con el resto de sus compañeros.

La más que posible baja de Josep Puerto, al que se le pudo ver con muletas la semana pasada, sería importante para el Valencia Basket, teniendo en cuenta que esta temporada ha participado en 38 partidos de Euroliga, con unos promedios de 5,2 puntos y 2,5 rebotes en unos 15 minutos de media por encuentro.

A esta situación se suma la de Xabi López-Arostegui, que también llega entre dudas por una lesión muscular que arrastra desde marzo. El alero apenas ha podido disputar 10 partidos de Euroliga este curso, con una media inferior a 9 minutos y estadísticas discretas (1,7 puntos y menos de un rebote por partido). Aunque viajará con el equipo, su falta de ritmo competitivo hace complicado que pueda tener un papel relevante en una cita tan exigente como la Final Four.

El crecimiento de Josep Puerto con Valencia Basket 

Josep Puerto se ha convertido en una pieza muy útil en la rotación del Valencia Basket por su capacidad de adaptarse al rol de alero moderno. Aporta equilibrio en ambos lados de la pista: en ataque destaca por su tiro exterior —con más de un 40 % en triples en Euroliga esta temporada— y su rapidez para ejecutar tras recibir, mientras que en defensa suma intensidad, físico y capacidad para ayudar en el rebote, especialmente en el ofensivo. 

Su crecimiento ha sido evidente en los últimos años, sobre todo desde la llegada de Pedro Martínez, donde ha ganado protagonismo y regularidad. Ha pasado de tener un papel residual en sus primeras temporadas europeas a consolidarse con minutos estables, alcanzando en la 2024-25 su mejor versión con 7,6 puntos y 3 rebotes de media, y manteniéndose en la 2025-26 con más de 15 minutos por partido. Este progreso refleja su evolución como alero completo, cada vez más importante en un estilo de juego rápido, abierto y basado en el triple como el de Valencia Basket.