La pasada temporada dejó para el baloncesto español un hito histórico con el primer título de la NCAA, conquistado por Aday Mara con Michigan. Pero el pívot no fue el único protagonista, ya que otros jugadores nacionales también dejaron performances destacadas, como Álvaro Folgueiras con Iowa. Ahora, con el inicio de la temporada oficial previsto para noviembre cada vez más cerca, buena parte de las miradas del baloncesto español se dirigen hacia Davidson, en North Carolina, donde Ian Platteeuw afronta un nuevo reto en la NCAA.
Platteeuw busca el paso definitivo en NCAA
El pívot catalán, que cumplirá 19 años el próximo 3 de noviembre, se convirtió en una de las grandes piezas de la cantera del Joventut Badalona y también dejó su sello en las categorías inferiores de la selección española. En busca de un nuevo salto en su carrera, Platteeuw decidió cruzar el Atlántico para afrontar el reto de la NCAA y aceptar la propuesta de los Wildcats de Davidson en 2025, uno de los programas históricos de la Atlantic 10. Un destino con un atractivo añadido, ya que por sus filas pasó en el pasado una leyenda como Stephen Curry.
Ian Platteeuw dejó buenas sensaciones en su primera temporada en la NCAA, firmando unos promedios de 4,1 puntos, 3,8 rebotes y 2 asistencias, además de un notable 48 % de acierto en tiros de campo. El pívot catalán disputó 31 partidos, con una media de 15 minutos por encuentro, cifras que ahora quiere elevar en su segundo curso. Su objetivo pasa por asumir un papel mucho más protagonista en el equipo dirigido por Matt McKillop, dar un paso adelante en la Atlantic 10 y convertirse en uno de los nombres propios de la competición.
Varios objetivos para el jugador español
El gran objetivo será que Platteeuw se convierta en el epicentro del juego de Davidson y domine la pintura de la Atlantic 10. El pívot catalán ha trabajado intensamente durante todo el verano, sumando mejoras en su aspecto físico y ganando más músculo, llegando incluso a compartir varios días de entrenamiento en el campus con Stephen Curry, mientras prepara nuevas armas para ampliar su repertorio. Entre ellas, ganar consistencia y eficacia desde el perímetro, un recurso que podría elevar considerablemente su impacto ofensivo.
Si consigue incorporar definitivamente el tiro exterior a su juego y mantiene la evolución mostrada hasta ahora, Ian Platteeuw está ante la oportunidad de firmar un gran año sophomore, revalorizarse dentro de la NCAA y empezar a mirar incluso hacia el Draft NBA de 2027.
El otro gran objetivo de Davidson será regresar al March Madness, una cita que los Wildcats no alcanzan desde 2022 y que queda todavía más lejos de aquella histórica aparición en el Sweet Sixteen de 2008, con Stephen Curry como gran protagonista. El reto no será sencillo en una Atlantic 10 cada vez más competitiva, con programas como VCU, Dayton o Saint Louis preparados para pelear por los puestos de privilegio. Davidson deberá dar un paso adelante respecto al balance de 10-8 firmado el pasado curso si quiere volver a situarse entre los mejores de la conferencia y recuperar su sitio en el gran torneo universitario.
Viaje de Davidson a Berlín
Durante el mes de agosto, Davidson aprovechó su estancia en Alemania para combinar la preparación deportiva con un intenso programa educativo en Berlín, bajo el título Beyond the Game y en colaboración con el Benjamin Ferencz Institute for Ethics, Human Rights and the Holocaust. El equipo visitó lugares clave de la historia alemana y europea, como el Memorial a los Judíos Asesinados de Europa, Bebelplatz —escenario de la quema de más de 20.000 libros por los nazis—, Checkpoint Charlie y los restos del Muro de Berlín, además del Reichstag y los antiguos escenarios vinculados al ascenso de Adolf Hitler.
También recorrieron el Olympiapark y el Olympiastadion, construido para los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, y participaron en encuentros con miembros de Maccabi para conocer de primera mano la experiencia de los deportistas judíos. El viaje incluyó además una visita a la Casa de la Conferencia de Wannsee y al campo de concentración de Sachsenhausen, en una experiencia destinada a reflexionar sobre el Holocausto, los derechos humanos y la relación entre deporte, política y sociedad.
La expedición también tuvo un marcado componente deportivo. Antes de completar su estancia en Berlín, Davidson disputó en Múnich dos partidos de exhibición frente a la Munich International Basketball Academy, ambos saldados con victoria para los Wildcats: 90-58 el 14 de agosto y 95-58 el 15 de agosto. De esta manera, el equipo dirigido por Matt McKillop combinó durante su gira alemana la preparación para la nueva temporada con una experiencia formativa que fue mucho más allá de las pistas, dentro de la filosofía del técnico de entender el baloncesto universitario como una etapa de crecimiento tanto deportivo como personal.