El baloncesto universitario estadounidense afronta desde hace semanas un nuevo terremoto. Una serie de órdenes judiciales ha devuelto un quinto año de elegibilidad a un grupo de jugadores cuya etapa en la NCAA había terminado bajo la normativa anterior, provocando una inesperada oleada de talento disponible en el mercado y alterando los planes de numerosos programas de cara a la próxima temporada.
Quinto año para múltiples jugadores en NCAA
El origen de esta situación se encuentra en el nuevo modelo de elegibilidad aprobado por la NCAA en junio. La normativa establece que los jugadores disponen de una ventana de cinco años para completar cinco temporadas universitarias, tomando como referencia su edad. Sin embargo, la aplicación del nuevo sistema no estaba prevista en una decisión que dejaba fuera a los jugadores de la Clase de 2022, cuya elegibilidad ya había expirado bajo las reglas anteriores.
Ahora, las resoluciones judiciales del distrito de Colorado, han cambiado el escenario y han abierto una nueva puerta para algunos de esos jugadores, entre ellos, nombres destacados como Mark Mitchell, Donovan Dent, Xaivian Lee o AJ Storr. El resultado es un nuevo movimiento en el portal de transferencias, con nombres de primer nivel que vuelven a estar disponibles cuando buena parte de las plantillas y de los presupuestos universitarios ya estaban definidos. El mercado se agita de nuevo y los programas deberán reaccionar a contrarreloj ante una oportunidad que, hasta hace apenas unos días, parecía imposible.
¿Qué sucederá con Jorge y Guillermo Díaz Graham?
Entre los jugadores que ahora cuentan con la posibilidad de disfrutar de un quinto año de elegibilidad aparecen dos nombres españoles de primer nivel: Jorge y Guillermo Díaz Graham. Los hermanos, que el pasado mes de julio participaron en la Summer League de Las Vegas con los Dallas Mavericks, vuelven a encontrarse ante una decisión clave para definir su futuro.
Los gemelos llevan varios días valorando sus opciones: continuar una quinta temporada en la NCAA o dar el salto al baloncesto profesional y afrontar su primera experiencia fuera del circuito universitario. Una disyuntiva que mantiene en vilo su futuro y que deberán resolver en las próximas semanas.
Guillermo militó la pasada temporada en los Dons de San Francisco, donde firmó unos promedios de 5,4 puntos y 3,8 rebotes, mientras que su hermano Jorge defendió la camiseta de Oregon State, con 4 puntos y 2,3 rebotes por partido. Los gemelos canarios habían compartido sus tres primeros cursos universitarios en los Panthers de Pittsburgh, antes de separar sus caminos durante su cuarta temporada para buscar nuevos retos en la NCAA.
Pese a tomar caminos diferentes en el baloncesto universitario, los hermanos volvieron a coincidir este verano en la NBA Summer League de Las Vegas, donde ambos formaron parte de los Dallas Mavericks. Ahora, con la posibilidad de disponer de un quinto año de elegibilidad, vuelven a tener que decidir si continúan su aventura universitaria o dan el salto definitivo al baloncesto profesional.
¿NCAA o Europa?
Oregon State lleva varios días trabajando en el regreso de Jorge Díaz Graham, una posibilidad que el propio Justin Joyner, head coach del programa, ha reconocido públicamente. Sin embargo, como ocurre con numerosos equipos de la NCAA en este momento del mercado, la operación también está condicionada por el apartado económico, ya que el programa debe encontrar el margen necesario para incorporar una nueva pieza a finales de agosto.
Mientras tanto, tanto Jorge como Guillermo han sido relacionados con una posible llegada a La Laguna Tenerife, en un movimiento que guardaría similitudes con el reciente caso de Álvaro Cárdenas. Los dos jugadores españoles siguen teniendo diferentes opciones sobre la mesa, pero su futuro debería quedar definido en los próximos días, una vez se aclare si optan por prolongar su etapa universitaria con un quinto año o iniciar su aventura en el baloncesto profesional.