Hace apenas unos días, David DeJulius obtuvo la nacionalidad eslovaca. Automáticamente dejó de ocupar plaza de extracomunitario y su nombre empezó a sonar aún más fuerte en el mercado ACB. Pero conviene bajar el volumen y subir el análisis, porque este movimiento, lejos de revolucionar su situación, puede estar alterando más el tablero de UCAM Murcia que el del propio jugador.

UCAM Murcia: una mera formalidad

Lo primero de todo es dejar claro que la noticia del pasaporte comunitario de David DeJulius no cae del cielo ni ha llegado por sorpresa, era un escenario conocido desde hace meses. Cuando Murcia firmó a DeJulius ya sabía que esta posibilidad estaba sobre la mesa. Y el mercado también, aunque el propio jugador “se deja querer” en Murcia. Por tanto, no estamos ante una revalorización increíble del jugador. Su rendimiento es lo que lo ha colocado en el radar de muchos equipos, su nueva situación con el pasaporte simplemente elimina una barrera administrativa en ACB. Nada más… y nada menos.

Donde sí importa: la Liga Endesa

Donde tiene relevancia la amplicación del pasaporte del base pimentonero no está en Europa, sino en la Liga Endesa. Mientras en Euroliga no existen límites de extracomunitarios, en ACB cada plaza no comunitaria tiene que ser meditada con esmero. Hasta ahora, fichar a DeJulius implicaba consumir uno de esos dos cupos por partido con una apuesta que podía salir bien o mal. Ahora, ya no, no sólo porque no ocupa plaza de extranjero, sino porque además es la revelación de la ACB.

Estos dos factores modifican su cotización en el mercado nacional. Para proyectos con ambición europea como Baskonia o Valencia Basket, e incluso para gigantes como Real Madrid o FC Barcelona, incorporar un generador exterior sin ocupar plaza extracomunitaria siempre es una ventaja a tener en cuenta, y el nivel mostrado en Murcia hacen que la posibilidad tenga visos de realidad. En este escenario el salto dependerá del rol que pueda asumir y del contexto competitivo en el que encaje.

Proyecto, rol… y beneficio para UCAM Murcia

Más allá del ruido de mercado, el factor determinante sigue siendo deportivo. David DeJulius tiene 26 años y está en pleno crecimiento competitivo. UCAM Murcia es un equipo que está metido “en la pelea” de Liga Endesa, le ofrece al jugador un ecosistema donde los bases se revalorizan bajo la dirección de Sito Alonso y donde su figura ha ganado peso semana tras semana. No necesita salir para dar un salto; lo está dando donde está. En Murcia tiene balón, confianza, galones, sistema y visibilidad. En un grande, probablemente tendría más competencia y menos margen de error. El dilema es el de siempre: cabeza de león o cola de ratón.

Pero hay un matiz que se está analizando poco. Que DeJulius deje de ocupar plaza de extracomunitario no solo aumenta su atractivo exterior, también fortalece la planificación interna de UCAM Murcia. Libera una plaza extracomunitaria, abre margen para incorporar otro perfil diferencial y permite ajustar la estructura del perímetro con mayor ambición. En términos de construcción de plantilla, el pasaporte puede ser incluso más poderoso para el club que para el propio jugador.

¿Se va o se queda? La decisión no es tan simple

La pregunta es inevitable, pero la respuesta no es fácil. David DeJulius tiene un +1 en su contrato y ha dejado claro que se sentará a escuchar el proyecto. Ese detalle ya marca una diferencia importante. Su futuro dependerá de cómo termine la temporada, de si hay playoff, incluso un hipotético título, de si el escaparate europeo se consolida y, sobre todo, del proyecto deportivo que le presenten.

Porque Murcia no es un club que retenga a cualquier precio, sino un club que revaloriza y vuelve a empezar. Y esa cultura también aporta serenidad a la hora de negociar las renovaciones de sus pesos pesados. Hay un precedente bastante interesante en UCAM, ¿puedes ser DeJulius el próximo caso Dylan Ennis?