Cada temporada nos enseña la misma lección: el baloncesto nunca cumple del todo el guion. Por eso, una vez al año, en Solobasket nos damos el lujo de forzar el relato, exagerar tendencias y estirar la realidad hasta ese punto en el que todavía no se rompe… pero cruje.

No hablamos de ciencia ficción. Hablamos de predicciones extremadamente improbables, sí, pero no imposibles. Escenarios que hoy podrían parecer exagerados, pero que, si se alinean ciertos factores podría acabar siendo portada.

Aquí va nuestra lista regresiva con siete predicciones… ¿imposibles? De la sorpresa asumible al delirio absoluto, porque a veces, el baloncesto se permite soñar.

Movistar Estudiantes vuelve a la ACB un lustro después como campeón de Primera FEB

Tras una gran travesía por el desierto, el ascenso no llega por la vía del sufrimiento, sino por la de la autoridad. Movistar Estudiantes completa por fin una liga regular impecable y logra el ansiado ascenso directo como campeón de Primera FEB, rompiendo una racha que ha pesado como una losa en el club, y marcando un hito histórico: primer título absoluto en una liga regular en el baloncesto español para los de magariños.

Lo inesperado no sería el regreso, sino la forma: sin playoff, sin dramatismo, sin finales agónicos. Un Estudiantes reconocible, estable y dominante que cierra heridas recientes y recupera el puesto en el baloncesto español que nunca debió perder. Es uno de los históricos y debe estar en la élite.

UCAM Murcia se cuela en una final de Liga Endesa

No es una sorpresa absoluta, pero sí una de esas historias que incomodan al relato deseado por la ACB. UCAM Murcia vuelve a exprimir al máximo sus virtudes: defensa, físico, lectura táctica y alma rebelde para meterse, por segunda vez, en la final de Liga Endesa. El resultado: una serie de playoff ganada a un gigante y un billete inesperado a la final de la ACB. No nos atrevemos a pronosticar si levanta el título, pero hay una cosa clara, el baloncesto incómodo también puede llegar lejos.

Ningún equipo griego pisa la Final Four de la Euroliga

Herejía continental. En una Euroliga marcada por la igualdad extrema, ni Panathinaikos ni Olympiacos consiguen sobrevivir a los cruces de playoff. Lo nunca visto en la historia de la Euroliga desde que se instauró la Final Four.

Emparejamientos perversos, partidos decididos por detalles mínimos y una competición más abierta que nunca dejan a Grecia fuera del fin de semana decisivo. Una anomalía histórica que dejaría al gran favorito para ganar la Euroliga fuera… que solo sería noticia durante unas horas, hasta que el siguiente Rey europeo ocupe titulares.

Boston Celtics campeones de la NBA con Hugo González como Rookie del Año

Aquí el relato cruza el Atlántico. Un sueño que lleva demasiado tiempo sin ser vivido en la Costa Este, Boston Celtics levanta el anillo de la NBA… y Hugo González se convierte en Rookie del Año como parte activa del campeón.

No por estadísticas infladas, sino por impacto real: defensa, energía, minutos de calidad en partidos grandes y presencia en momentos donde otros se esconden. El rookie no acompaña al título: forma parte del guion que explica por qué Boston vuelve a reinar.

Valencia Basket gana la Euroliga

La ambición taronja en Euroliga no es “llegar lejos”. Es ganarla. Valencia convierte una temporada sólida en una obra maestra competitiva con una Final Four perfectamente gestionada. Sin estridencias, sin fuegos artificiales, pero con una sensación inequívoca: el título no fue un accidente. El club taronja se instala definitivamente entre los grandes del continente gracias al trabajo de un club durante décadas de continuo crecimiento.

Coviran Granada logra la permanencia con la mayor remontada jamás vista en Liga Endesa

Dicen que todo es posible en Granada… y así ha sido en los últimos tres años. Coviran Granada firma una segunda vuelta que obliga a reescribir el manual de la permanencia: victorias fuera de casa, una plantilla que acaba encajando en un sólido puzzle y un tramo final de temporada no apto para cardíacos.

No solo se salva. Cambia la narrativa de lo que significa resistir en la ACB moderna y corona a Arturo Ruiz como el “Chus Mateo joven” tal y como lo denominó Óscar Fernández-Arenas en su presentación una fría mañana de enero.

Hapoel Tel Aviv alcanza la Final Four… y nadie quiere cruzarse con ellos

La sorpresa deja de ser simpática para convertirse en amenaza. Hapoel Tel Aviv no llega como invitado exótico, sino como equipo incómodo, sólido y competitivo. El debutante de la Euroliga que se convierte en pesadilla de los grandes equipos históricos del continente, no sólo por “robarles” a los mejores talentos de la liga, sino por apropiarse de un puesto que parecía predestinado “a los de siempre”.

En la Final Four ya no se pregunta qué hacen ahí. La pregunta es otra: ¿quién quiere jugar contra ellos?

Porque el baloncesto, a veces, decide romper el guion

Probablemente ninguna de estas predicciones se cumpla. O quizá solo una. O tal vez más de las que estamos dispuestos a admitir hoy. Lo que sí sabemos es que, si algo nos ha enseñado este deporte, es que cuando todos creen tener el control de la situación, el balón naranja se rebela para recordarnos que no lo controla nadie.

Y por eso, una vez al año, merece la pena volverse un poco loco.