Eli John Ndiaye ante su gran oportunidad en la Penya después de una temporada casi en blanco

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POR CARLOS TORIBIO
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Foto de Portada: ACB Media / David Grau

El ASISA Joventut Badalona se proclamó campeón de la Supercopa 2026 después de superar a Baskonia en semifinales y imponerse con autoridad al Barça Basket en la gran final. Al ritmo de Nico Laprovittola y Ricky Rubio, el conjunto verd-i-negre volvió a levantar un título 18 años después, dejando varias certezas de presente y futuro. Todo ello, además, sin Ante Tomic y con un Eli John Ndiaye dispuesto a asumir desde el inicio un papel protagonista en la pintura del Olímpic.

Protagonismo de Ndiaye en el sistema de Miret

“Gracias por aceptar venir a la Penya”. Esas fueron las palabras que el MVP Nico Laprovittola dedicó a Eli John Ndiaye tras la victoria ante el Barça Basket en el Olímpic de Badalona. Una frase que resume la expectación generada por la llegada del ala-pívot senegalés a Badalona.

Ndiaye aterrizó en la Penya en calidad de cedido por el Real Madrid el pasado 11 de septiembre, en un momento en el que el equipo necesitaba reforzar su juego interior. Jordi Martí se movió con rapidez en el mercado para incorporar un perfil capaz de aportar intensidad, puntos, amenaza desde el perímetro y versatilidad, cualidades que el joven interior ya empezó a mostrar desde sus primeras apariciones con el conjunto verdinegro.

14 puntos ante Barça Basket

Esos argumentos ya pudieron comprobarse en los dos partidos de la Supercopa, donde Ndiaye dejó buenas sensaciones y encontró una interesante conexión con Sulejmanovic, otro de los fichajes del verano del conjunto catalán. Su capacidad para abrir el campo y generar ventajas también le permitió convertirse en un recurso interesante en el juego, especialmente a través del pick and roll, conectando con los jugadores del backcourt.

En la final ante el Barça Basket, Ndiaye firmó 14 puntos, con un notable 2 de 3 desde la línea de tres, además de capturar tres rebotes en los 22 minutos que estuvo sobre la pista. Ya en semifinales frente a Baskonia había aportado 7 puntos y cuatro rebotes, confirmando desde el primer gran escenario de la temporada que puede tener un papel relevante en la pintura de la Penya.

Eli Ndiaye llega casi de una temporada en blanco

El joven ala-pívot de 22 años regresa al baloncesto de la Liga Endesa después de una temporada en Estados Unidos, donde dio el salto a la NBA G League. Hace un año, Ndiaye decidió dejar la cantera del Real Madrid para incorporarse a los Atlanta Hawks con un contrato two-way, en busca de una oportunidad en la NBA.

Su primer destino fue College Park Skyhawks, el equipo filial de los Hawks en la G League, donde disputó únicamente nueve partidos durante el curso, con unos promedios de 8,1 puntos y 7 rebotes. Ahora, su regreso a la Liga Endesa llega de la mano del Real Madrid y Joventut Badalona, con el reto de dar un paso adelante y asumir un papel protagonista en la pintura verdinegra.

En busca de minutos

Su último partido con los College Park Skyhawks se remonta al 9 de diciembre, ante Long Island. Aquel encuentro marcó un punto de inflexión en su aventura estadounidense: Ndiaye sufrió una subluxación en el hombro izquierdo y, tras someterse a una resonancia magnética, se le diagnosticó una rotura del labrum, una lesión que afecta a la estabilidad de la articulación y que le obligó a pasar por el quirófano. La lesión terminó precipitando su salida de los Atlanta Hawks, cerrando su etapa en Estados Unidos sin llegar a debutar en la NBA.

Ahora, ya como jugador del Joventut Badalona, Ndiaye afronta una nueva oportunidad para recuperar protagonismo y convertirse en una pieza importante del juego interior verdinegro. En la Supercopa ya dejó algunas muestras de su repertorio, físico y potencial, apuntando a un papel mucho más relevante en el Olímpic.

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