El Real Madrid Baloncesto regresa a la realidad en Liga Endesa tras la victoria Euroliga frente a Virtus Bolonia. El conjunto madrileño quiere alejar los fantasmas de la Copa ACB sumando triunfos. Sin embargo, en frente tendrá un renovado Dreamland Gran Canaria que viene de sumar talento a su roster.
El rival del Real Madrid Baloncesto se refuerza con piezas top
La temporada de Dreamland Gran Canaria comenzó con un rendimiento por debajo de las expectativas generadas las temporadas pasadas. El conjunto canario ha querido darle la vuelta a la situación acudiendo al mercado de fichajes. Kassius Robertson fue el primero en aterrizar en la isla, pero es que, a pocos días de medirse al Real Madrid Baloncesto, se ha llevado a uno de los jugadores que había estado en el punto de mira madridista. Nada más y nada menos que Chimezie Metu.
Chimezie Metu, ante de recalar en ACB, fue un jugador que generó numerosos rumores en el mercado de fichajes Euroliga. Además de dos llegadas frustradas a AS Mónaco y Fenerbahce, fue uno de los nombres más sonados para reforzar la pintura del Real Madrid Baloncesto. No es de extrañar, ya que el jugador nigeriano ya demostró ser un verdadero dolor de cabeza para los intereses blancos.
Chimezie Metu ¿Qué versión mostrará?
Las incógnitas con Chimezie Metu no son pocas. Su estado físico tras su grave lesión ha sido motivo de debate. Varios movimientos truncados y un impasse competitivo largo hacen que las especulaciones con su nivel se acrecienten. Por el momento, habrá que esperar para ver si entrará en convocatoria, en rotación o que rendimiento puede aportar en este momento. Su primera posible prueba en ACB, un equipo que se le da especialmente bien, el Real Madrid Baloncesto.
El conjunto madrileño ya sabe lo que es sufrir para sujetar al jugador de Dreamland Gran Canaria. Cuantdo el interior nigeriano vestía la camiseta del Barça Basket fue todo un dolor de cabeza para el Real Madrid Baloncesto. Chimezie Metu, jugando al cuatro, pero sobre todo al cinco, fue capaz de castigar con su movilidad, su mano exterior y su exhuberancia física al por entonces equipo de Chus Mateo. Jugando como ‘falso’ pívot fue especialmente incómodo para un Edy Tavares que se muestra más dominador con centers que juegan más cercanos al aro.