Valencia Basket y Unicaja se han convertido en dos de los grandes nombres propios del mercado ACB, con intereses y necesidades diferentes pero con un mismo objetivo: construir una plantilla competitiva para la próxima temporada en todas las competiciones. Los movimientos de ambos clubes pueden tener impacto directo en la configuración del mercado, donde un intercambio de piezas puede poner en aprietos las respectivas planificaciones de sus direcciones deportivas.
Valencia Basket y sus necesidades en el mercado ACB
Valencia Basket afronta la última fase del mercado con el objetivo de completar una plantilla que ha sufrido una importante reconstrucción tras la salida de hasta diez jugadores y la marcha de Pedro Martínez. El conjunto taronja ya ha incorporado piezas como TJ Shorts, Gonzalo Corbalán, Dylan Osetkowski y Mario Saint-Supéry, pero todavía necesita cerrar varias posiciones para dar forma definitiva al equipo dirigido por Xavi Albert.
Una de las principales prioridades está en el juego interior. Las salidas de jugadores como Jaime Pradilla, Braxton Key y Matt Costello han dejado al equipo con la necesidad de añadir más efectivos en la pintura, especialmente perfiles de ala-pívot con físico, movilidad y capacidad para aportar en defensa y rebote. La dirección deportiva busca interiores versátiles que permitan aumentar las variantes tácticas y dotar de mayor equilibrio a la plantilla.
Unicaja, pendiente de una posible salida de Tyson Pérez a Valencia Basket
Ante esta necesidad de Valencia Basket, tal y como apunta La Opinión de Málaga, Unicaja afronta la planificación de la temporada 2026/27 con cierta inquietud alrededor del futuro de Tyson Pérez. El ala-pívot es una pieza fundamental para Txus Vidorreta, y su rendimiento en las últimas temporadas, unido a su condición de jugador de formación nacional, aumenta todavía más su valor en el mercado ACB, donde encontrar perfiles similares no resulta sencillo.
El principal motivo de preocupación en Málaga es la posibilidad de que Valencia Basket pueda acudir a su cláusula de rescisión, como ya ocurrió en anteriores mercados con jugadores como Yankuba Sima o Kameron Taylor. Aunque en los últimos días la opción de una salida parece haber perdido fuerza, en Los Guindos son conscientes de que la amenaza seguirá presente mientras el conjunto taronja no cierre definitivamente su plantilla. Una marcha de Tyson Pérez obligaría a Unicaja a modificar sus planes para el juego interior y buscar una alternativa de garantías en un mercado cada vez más complicado.