Luka Doncic se desinfla en las Finales: el terrible dato que lo demuestra

Los Boston Celtics rozan el anillo en la NBA... aunque aún hay vida para los Mavericks. Si a no pocos pareció que en el Game 3 de las Finales de la NBA habían dado su último aliento, el cuarto partido ha servido para recordar que nunca puedes fiarte de ‘alguien tan herido’. Los chicos de Jason Kidd sacaron su orgullo y pasaron por encima de los Celtics como era casi inimaginable. El 122-84 final habla por sí solo.

No obstante, la diferencia de talento entre ambos conjuntos es gigante y, además, nunca en la historia de la liga se ha remontado un 3-0. Todo ello pese a que los Mavs tienen al mejor jugador de las Finales.

Luka Doncic volvió a liderar a los suyos una noche más. El esloveno no solo está siendo el mejor jugador de su equipo, también lo está siendo en el global de la eliminatoria (debatible con Jaylen Brown o Tatum). Principalmente por los números que está exhibiendo. En las tres derrotas de Dallas, el ex del Real Madrid promedia 29.5 puntos, 8 rebotes y 5.5 asistencias, unas cifras casi irrepetibles en la historia de las finales de la NBA. No obstante, estamos ante la peor versión de Luka.

 

 

El ejemplo perfecto es el tercer partido, en el que dirigió la tremenda carga inicial de su equipo (9 puntos en 5 minutos) y acabó con 13 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias un primer cuarto en el que firmó un notable 5/9 en tiros de campo. Su estadística final fue 27+6+6 (11/27 en TC, 1/7 en T3), así que amasó un 14+3+3 en los últimos tres cuartos, con un 6/18 en tiros y dos pérdidas por esos escasos tres pases de canasta.

En el cuarto partido, al estar todo decidido en la recta final del tercer cuarto, el esloveno no pisó la pista en el último periodo.

DONCIC SE DESINFLA EN LOS FINALES DE PARTIDO

Otra vez obligado por los Celtics a sudar cada punto, a producir a base de canastones. Demasiado enzarzado con los árbitros, pendiente de las faltas que se pitaban y sobre todo de las que él creía que no, nervioso y cazado atrás por un rival que volvió a no dejarle respirar, a explotar unas deficiencias defensivas que, entre problemas físicos y falta de oxígeno, están siendo estruendosas en esta serie. Su +9 en 38 minutos en pista y -16 en los 10 que faltó demuestran que su actuación en el Game 3 no fue pésima (básicamente nunca lo es), pero no llegó a lo que necesitaban los Mavs.

 

 

Y ahí va el frío dato: en los últimos cuartos de los cuatro primeros partidos de las Finales (repetimos, no jugó ni un solo minuto en el cuarto partido), Luka acumula únicamente ocho puntos, con un pobrísimo 3-15 en tiros de campo, y un 0-4 desde el triple, cuatro pérdidas de balón y cuatro faltas.

"Hay que ser positivos y ya está. Muy positivos, gana el primero que llegue a cuatro y hay que ser positivos", aseguró. "No se acaba hasta que se acabe. Ganamos juntos y perdemos juntos. Hay que prepararse, descansar mañana e ir a por el cuarto partido", agregó tras la tercera derrota consecutiva ante Boston.

 

 

La conclusión de lo visto sobre el parqué está clara: Dallas se agarra al milagro que sería levantar un 3-0 (ahora están 3-1), pero resulta imposible creer que Boston jugará tan mal en algún otro partido de la batalla por el anillo; y es que básicamente todos sus jugadores clave estuvieron rematadamente mal.

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