Se encuentra usted aquí

El Madison dictará sentencia: los Pacers fuerzan otro Game 7

La semifinal de conferencia entre Indiana y New York se ha convertido en un constante toma y daca. Tras seis partidos, ambos equipos han defendido su cancha con uñas y dientes, incluyendo el de anoche en Indianapolis. Tras recibir un severo correctivo en la Gran Manzana, los Pacers se levantaron para devolver el golpe con un 116-103 que fuerza el séptimo partido en el Madison Square Garden entre dos de las franquicia que más rivalidad tienen entre ellas de toda la NBA.

El sexto partido continuó el guion de una serie que ha tornado de la igualdad de los tres primeros encuentros (todos decididos por debajo de los dobles dígitos) a las diferencias brutales de los tres últimos (+32, +30 y +13 hoy que llegó a ser +23 a mitad del último cuarto). Pacers y Knicks salieron con la lección aprendida. Los locales respecto al anterior partido en Nueva York, en el que fueron literalmente barridos por su rival. Los visitantes, del cuarto, en el que les pasó lo mismo.

 

 

El encuentro se mantuvo en una tremenda igualdad competitiva y de marcador hasta mediado el segundo cuarto, cuando un parcial de 13-2 le dio la máxima a los Pacers.

PASCAL SIAKAM Y EL RITMO DE LOS PACERS

En cuanto a cómo ganó Indiana, en esta ocasión Pascal Siakam fue el factor determinante. Ni en la pintura ni en la línea de tres puntos, fue desde la media distancia donde golpeó el camerunés, quien ayudó primero a que Indiana se despegase justo antes del descanso, y posteriormente hizo lo propio tras el paso por vestuarios para que la renta viviese por encima de la decena de puntos hasta la bocina final. Él concluyó con 25 puntos (11-21 en TC), 7 rebotes y 5 asistencias. Los Pacers lo hicieron dándose una nueva oportunidad de alcanzar las finales de la Conferencia Este.

 

 

Entre Tyrese Haliburton y Andrew Nembhard sumaron 30 puntos, 12 rebotes y 15 asistencias y, lo más importante, se jugó a lo que ellos quisieron. La velocidad característica de los ataques de Indiana se impuso a la pausa del habitual juego de los Knicks. A eso se unió el dominio local del rebote (44-37), incluso del ofensivo (14-13), un aspecto que está resultando decisivo en esta serie y en cualquiera en la que estén implicados los Knicks.

Jalen Brunson anotó 31 puntos (y repartió 5 asistencias), de los cuales 26 en el segundo tiempo tras un primero horrible (2-13 en TC). Sin Hart, que se marchó al vestuario con evidentes signos de dolor en su zona abdominal, los Knicks simplemente no pudieron. Mañana, en el “loco” Madison Square Garden, delante de una “afición enfurecida”, como lo define el propio base de los Pacers, se decidirá el rival de Boston Celtics en la final de la conferencia Este.

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
0 seg
#contenidos: 
179
#Comentarios: 
438