La nueva Supercopa Euroliga ha llegado rodeada de expectación y también de algunas dudas. Cuatro equipos, un nuevo título en juego y un formato concentrado en Abu Dabi que abre el debate sobre el futuro del baloncesto europeo. ¿Aparece como una nueva gran cita de la temporada o ante otra competición más en un calendario ya de por sí exigente?
Supercopa Euroliga y el comienzo con un torneo muy exigente
Que la Supercopa de la Euroliga no sea un simple torneo amistoso es, probablemente, uno de sus principales atractivos. Hay un título oficial en juego y cuatro equipos de primer nivel europeo compitiendo por él, con semifinales y final en apenas 48 horas. Protagonistas como Pedro Martínez o Sergio Llull se han mostrado satisfechos con este inicio de temporada: “Es una motivación más para intentar hacer las cosas bien”.
No solo estos protagonistas del Real Madrid, sino también otros jugadores de los clubes que disputarán esta Supercopa, como Fenerbahçe, se han mostrado favorables al torneo. Jantunen es un ejemplo de ello: “Es positivo poder competir ya por el primer trofeo del curso”. Los equipos son conscientes de que hay un título en juego y los jugadores tienen que responder desde el primer partido oficial.
Generación de dinero para los clubes participantes de la Supercopa de la Euroliga
Otro de los argumentos a favor de la Supercopa de la Euroliga es su potencial como producto deportivo y de entretenimiento. La Euroliga ha planteado en Abu Dabi un evento de dos días, con cuatro partidos y cuatro equipos de primer nivel, en un pabellón como el Etihad Arena, con capacidad para unos 12.000 espectadores. Además, el precio de las entradas sitúa el torneo claramente como un espectáculo del más alto nivel: desde 55 euros para las dos semifinales del viernes hasta 256 euros para el sábado, mientras que los abonos para las cuatro jornadas oscilan entre 143 y 359 euros, sin contar los paquetes VIP.
La dimensión económica también es importante para entender por qué la Euroliga apuesta por este formato. Según recientes informaciones sobre el torneo, cada uno de los cuatro participantes tendría garantizados 500.000 euros por su presencia, mientras que el campeón alcanzaría alrededor de 750.000 euros; estas cantidades, eso sí, no han sido confirmadas oficialmente por la Euroliga en sus comunicados.
¿Un calendario atropellado por torneos insulsos como la Supercopa de la Euroliga?
Uno de los principales inconvenientes es el momento elegido para disputar la competición. La Supercopa se juega el fin de semana del 18 y 19 de septiembre, cuando los equipos apenas han terminado la pretemporada, y la fase regular de la Euroliga comienza apenas cinco días después, el 24 de septiembre.
Este factor, además, puede perjudicar al espectáculo, porque los equipos no llegan en plenitud física. Alberto Abalde ha hablado precisamente de esta situación: “Es cierto que es una competición muy temprana, en medio de la pretemporada. Existe la incertidumbre por saber cómo llegarán los equipos“.
El problema no es solo llegar con poco rodaje, sino añadir más partidos a un calendario que ya es extremadamente exigente. La Euroliga mantiene 38 jornadas de fase regular y diez semanas con doble jornada, antes de los playoffs y la Final Four.
Los criterios de acceso a la Supercopa de la Euroliga, a debate
En cuanto a los criterios de acceso, la primera edición también deja un debate abierto. Los cuatro participantes son el campeón de la Euroliga 2025-26 (Olympiacos), el subcampeón (Real Madrid), el campeón de 2024-25 (Fenerbahçe) y el anfitrión, Dubai Basketball. El problema es precisamente este último criterio: que el anfitrión tenga plaza independientemente de sus méritos deportivos y que Fenerbahçe entre por el título de la temporada anterior hace que no exista una clasificación basada exclusivamente en los resultados del curso inmediatamente anterior. En redes sociales se ha cuestionado especialmente la lógica de esa selección y qué ocurrirá en futuras ediciones si coinciden varios equipos con títulos o posiciones clasificatorias.
El otro gran interrogante es más sencillo: ¿hacía falta crear otro título? La Euroliga ya tiene una temporada de enorme densidad competitiva, con fase regular, playoffs y Final Four, además de las competiciones nacionales. La Supercopa añade un trofeo independiente que no da puntos ni ventajas para la Euroliga y que se disputa justo antes de comenzar la propia competición europea.